El peronismo mueve fichas: Kicillof, Máximo Kirchner y Massa buscan blindar la provincia ante el avance opositor
En un encuentro que refleja tanto urgencia como estrategia, los principales referentes de Unión por la Patria (UP) se dieron cita este domingo en la gobernación bonaerense de La Plata para definir el futuro inmediato del peronismo en el distrito más relevante del país.

Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa encabezaron la cumbre, acompañados por intendentes y dirigentes de sus respectivos espacios, con el objetivo de avanzar en la conformación de listas de unidad para los próximos comicios.
La reunión evidenció el momento de tensión que atraviesa el oficialismo provincial. Con la amenaza creciente de un posible acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA), que podría erosionar la hegemonía del peronismo en la provincia de Buenos Aires, los principales actores de UP buscan cerrar filas y reforzar su poder territorial.
Según trascendió, la discusión gira en torno al reparto de lugares en las listas, un punto que suele ser motivo de disputas internas. La presencia de figuras de peso como Mayra Mendoza, Mariel Fernández y Federico Otermín (por el kirchnerismo); Juan Andreotti, Alexis Guerrera y Sebastián Galmarini (por el Frente Renovador); y Carlos Bianco, Mario Secco, Julio Alak, Alberto Descalzo, Fernando Espinoza y Andrés Watson (por el Movimiento Derecho al Futuro), revela la magnitud de la negociación.
No es casual que este cónclave se celebre con el cronograma electoral en marcha y ante un electorado desencantado, en medio de la crisis económica y social. Para el peronismo bonaerense, mantener la cohesión en su bastión histórico es una cuestión de supervivencia política, especialmente si la oposición logra articular una oferta competitiva.
La foto conjunta de Kicillof, Máximo Kirchner y Massa no solo busca enviar un mensaje de unidad puertas adentro, sino también hacia afuera, en un contexto donde la fragmentación podría significar el principio del fin del control peronista en Buenos Aires.
En las próximas horas se espera una nueva reunión —prevista para el martes— que buscará destrabar los puntos más conflictivos y acercar posiciones definitivas. UP se juega mucho más que una simple elección: se juega la defensa de su territorio más preciado, pieza clave para cualquier proyecto de poder nacional.
