El Parlamento Europeo frenó el acuerdo UE–Mercosur y lo envía a la Justicia europea
La moción fue aprobada por un margen mínimo: 334 votos a favor, 324 en contra y once abstenciones. La votación se produjo apenas cuatro días después de la firma del acuerdo, realizada el sábado pasado en el teatro José Asunción Flores del Banco Central de Paraguay, en Asunción, ciudad considerada cuna del Mercosur.

El Parlamento Europeo decidió suspender de manera temporal el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur al resolver que el texto sea evaluado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que deberá determinar si su contenido se ajusta a los tratados comunitarios.
Los eurodiputados que promovieron la iniciativa expresaron dudas sobre la solidez jurídica de algunos mecanismos incluidos en el pacto, especialmente el llamado sistema de “reequilibrio”, que —según advirtieron— podría limitar la autonomía regulatoria de la Unión Europea. También pusieron en cuestión la base legal escogida para su aprobación, ya que permitiría ratificar los capítulos comerciales sin la intervención de los parlamentos nacionales.
Desde el Tribunal de Justicia de la UE indicaron que este tipo de dictámenes suele demorar entre 18 y 24 meses, aunque precisaron que el organismo puede acortar los plazos si considera que existen razones para hacerlo.
Antes de la votación, varios legisladores ya anticipaban un resultado ajustado y alertaban sobre el costo político de retrasar la entrada en vigor del acuerdo, en un contexto internacional atravesado por crecientes tensiones comerciales y amenazas arancelarias de Estados Unidos, junto con el despliegue de tropas europeas en Groenlandia.
La Comisión Europea expresó su pesar por la decisión del Parlamento y aseguró que las objeciones planteadas habían sido abordadas durante el proceso de negociación. “Según nuestro análisis, las preocupaciones no están justificadas, ya que la Comisión las trató de forma exhaustiva junto al Parlamento”, afirmó Olof Gill, portavoz del Ejecutivo comunitario.
Con el envío del texto al TJUE, el acuerdo UE–Mercosur queda ahora supeditado a un fallo judicial que definirá si puede avanzar en su proceso de ratificación o si deberá ser modificado antes de un nuevo intento.
