21 de junio de 2026

El mundo demuestra que es posible impulsar el crecimiento económico sin incrementar las emisiones de CO2

Un reciente informe de la Energy and Climate Intelligence Unit (ECIU) analiza 113 naciones, que representan más del 97% del Producto Interno Bruto mundial y el 93% de las emisiones globales.

Cada vez más países logran reducir sus emisiones de carbono mientras continúan expandiendo sus economías, demostrando que la acción climática puede avanzarse sin sacrificar el progreso económico.

Con datos actualizados del Global Carbon Budget 2025 y un sistema de clasificación más preciso que en estudios previos, los investigadores detectan un «cambio significativo» en la tendencia, con el desacoplamiento entre crecimiento económico y emisiones convirtiéndose en la «regla» y no en la excepción.

¿Qué significa el desacoplamiento?

El desacoplamiento de emisiones es la capacidad de una economía para crecer sin que sus emisiones de carbono aumenten. Se clasifica en tres tipos. El desacoplamiento absoluto, considerado el más favorable, ocurre cuando las emisiones disminuyen mientras la economía crece. El desacoplamiento relativo se presenta cuando las emisiones aumentan, pero a un ritmo menor que el PIB.

En contraste, el reacoplamiento absoluto sucede cuando las emisiones crecen en medio de una caída del PIB, siendo un fenómeno poco frecuente, aunque puede ocurrir en momentos de crisis económica, como durante la pandemia de COVID-19.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) advierte que alcanzar el desacoplamiento absoluto a nivel global es «controversial», pero considerarlo esencial para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París, que busca limitar el aumento de las temperaturas globales.

El informe también señala que el uso de métricas de desacoplamiento tiene limitaciones, ya que algunos casos son temporales o dependen de si las emisiones se miden por territorio o por consumo, incluyendo las emisiones relacionadas con bienes importados.

¿Cómo afecta la reducción de emisiones al crecimiento económico?

El análisis revela un desacoplamiento «generalizado» en Europa, Norteamérica, Sudamérica y África, con muchas economías emergentes que han pasado de un crecimiento de emisiones más rápido que su PIB a un desacoplamiento absoluto. Actualmente, el 92% del PIB mundial y el 89% de las emisiones globales corresponden a países que han desacoplado sus emisiones de forma relativa o absoluta, un incremento respecto al 77% registrado antes del Acuerdo de París (2006-2015).

Entre 2015 y 2023, casi la mitad del PIB mundial (46%) proviene de países que lograron desacoplarse de forma absoluta, creciendo mientras reducían sus emisiones, lo que representa un aumento del 38% en comparación con el período previo a la firma del acuerdo.

Los investigadores clasifican a los países en tres categorías: ‘desacopladores consistentes’ (que lograron desacoplarse en ambos períodos), ‘mejoradores’ (que lo hicieron solo en 2015-2023) y ‘reversores’ (que desacoplaron previamente pero no en el período más reciente).

¿Y en Europa?

La mayoría de los países europeos figuran como ‘desacopladores consistentes’, entre ellos Austria, Bélgica, Alemania, España, Francia, Reino Unido, Suecia, entre otros. Estos resultados consideran las emisiones basadas en el consumo, abordando preocupaciones sobre la externalización de emisiones mediante la deslocalización de producción a países en desarrollo.

Países como Suiza, Grecia, Italia y Portugal se clasificaron como ‘mejoradores’, mientras que Lituania, Letonia y Eslovenia aparecen como ‘reversores’. Entre las mayores reducciones proporcionales de emisiones se encuentran Noruega, Suiza y el Reino Unido.

«El desacoplamiento ya es la norma»

John Lang, uno de los autores del informe y responsable del Net Zero Tracker en la ECIU, afirma que «a veces se nos dice que no es posible reducir emisiones sin recortar el crecimiento, pero la realidad es la opuesta. El desacoplamiento ya se ha convertido en la tendencia dominante y la parte de la economía global que logra hacerlo en sentido absoluto sigue creciendo».

Lang reconoce que, aunque las emisiones globales siguen en aumento, lo hacen a un ritmo mucho menor que hace una década, lo que indica un cambio estructural evidente.

Gareth Redmond-King, también de la ECIU, destaca que «el impulso generado por el Acuerdo de París es imparable», y añade que actualmente hay más empleos en energías limpias que en combustibles fósiles, con industrias de cero emisiones creciendo tres veces más rápido que la economía en general.

Redmond-King advierte que, ante la creciente amenaza del cambio climático, alcanzar las cero emisiones netas sigue siendo la única vía para evitar impactos cada vez más peligrosos y costosos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *