27 de septiembre de 2026

El Gobierno recibe a la UIA con la industria en retroceso y una agenda cargada de reclamos

Mientras el Ejecutivo busca consolidar su esquema económico, la industria plantea que la presión tributaria, el costo energético, el financiamiento y la competencia constituyen obstáculos que requieren respuestas concretas para evitar un mayor deterioro del entramado productivo.

El Gobierno nacional volverá a sentarse con la Unión Industrial Argentina (UIA) en un escenario marcado por la preocupación empresaria ante la pérdida de actividad, el deterioro de las ventas y el aumento de los costos que impactan sobre la producción y la competitividad.

El secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, mantendrá este martes a las 10 una reunión con las autoridades de la UIA. El encuentro estará atravesado por una agenda que incluye reclamos impositivos, tarifas energéticas, competencia desleal y las recientes modificaciones impulsadas por la Comisión Nacional de Valores (CNV).

La reunión adquiere particular relevancia después del clima de tensión registrado durante los actos por el Día de la Industria, cuando desde el sector fabril se hicieron visibles las diferencias en torno al rumbo económico y las condiciones que enfrentan las empresas.

A la caída de las ventas se suman dificultades vinculadas al empleo, el financiamiento y una estructura de costos que, según los industriales, limita la capacidad de competir.

Desde la UIA también buscarán instalar la necesidad de facilitar el acceso al crédito y generar condiciones que permitan reactivar sectores vinculados con la construcción, considerados relevantes para recuperar niveles de actividad.

En la reunión de su Junta Directiva del 15 de septiembre, la entidad analizó la situación de distintas ramas industriales y elaboró una serie de propuestas destinadas a reducir la presión financiera sobre las empresas.

Entre ellas figuran la suspensión por 180 días de los embargos fiscales, la posibilidad de cambiar de planes de pago, una reducción de las tasas de financiación de ARCA para las pequeñas y medianas empresas y el diferimiento por seis meses de los vencimientos de IVA para actividades estacionales.

El paquete de reclamos también contempla una reducción de las cargas sociales, la postergación de contribuciones patronales para las economías regionales y una mayor celeridad en la devolución de saldos a favor correspondientes a impuestos nacionales.

Otro de los puntos sensibles será el costo de la energía. La UIA cuestionó los incrementos registrados en las facturas de los grandes usuarios industriales y señaló que, en determinados casos, el componente básico de las tarifas habría registrado aumentos de entre 90% y 100%.

El encuentro entre el Gobierno y la principal entidad fabril se produce, así, en un momento en el que la discusión ya no pasa únicamente por el nivel de actividad, sino también por las condiciones de fondo para sostener la producción.

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