El Gobierno Nacional toma distancia de la detención de Kueider, que era candidato a embajador en Uruguay
A raíz de la detención del senador entrerriano Edgardo Kueider, quien fue demorado este martes por las autoridades paraguayas al intentar ingresar al país vecino con más de 200.000 dólares en efectivo sin declarar, el Gobierno Nacional optó por tomar distancia del legislador, quien hasta hace poco era considerado un posible candidato para presidir la Bicameral de Fiscalización de Inteligencia y era candidato a embajador en Uruguay.

Una alta fuente dentro del oficialismo libertario, en diálogo con la agencia Noticias Argentinas, dejó en claro que «es un problema del Partido Justicialista (PJ)» y que el Ejecutivo no tiene «nada que ver» con el tema. La declaración se enmarca en el contexto de una serie de señales contradictorias que han marcado la relación entre Kueider y el Gobierno de Javier Milei. Este último, recordemos, obtuvo el respaldo crucial de Kueider y otros senadores en la sanción de la Ley Bases y el paquete fiscal, reformas que generaron fuertes divisiones dentro de la oposición.
El distanciamiento del Gobierno ante la situación de Kueider ha sido tajante. Según indicaron fuentes cercanas al Ejecutivo, la administración no tiene intención de intervenir en el caso ni de emitir un pronunciamiento oficial sobre lo ocurrido, señalando que la detención en la frontera entre Brasil y Paraguay es un tema que competirá exclusivamente a la justicia paraguaya. “No tenemos nada que hablar. La frontera que traspasó es la de Brasil – Paraguay”, afirmaron desde Balcarce 50, restándole relevancia al incidente y destacando que se trata de una “oportunidad para hacer daño” en el contexto político local.
El hecho que acaparó las primeras planas de los medios nacionales ocurrió en horas de la mañana, cuando Kueider fue detenido en un control de rutina en la Triple Frontera. Las autoridades paraguayas lo demoraron debido a que intentaba ingresar con una suma significativa de dinero en efectivo sin haberlo declarado, lo que constituye una infracción aduanera y un posible contrabando de divisas.
Desde el Gobierno nacional, sin embargo, se insistió en que el caso deberá ser resuelto por la justicia paraguaya, pero se dejó claro que se debe garantizar el debido proceso. “Eran dos en el auto. Lo que expone la autoridad paraguaya parecen ser los hechos, pero debe darse un debido proceso judicial”, señaló un alto funcionario libertario con acceso al despacho presidencial, quien también expresó algunas dudas sobre las acciones legales que deberá enfrentar Kueider en las próximas semanas.
El vínculo con la Casa Rosada y las críticas de Cristina Kirchner
La detención de Kueider ha reavivado la polémica sobre su relación con el Gobierno de Javier Milei, en particular por su rol en la aprobación de leyes clave, como la Ley Bases. Según se reveló en fuentes cercanas al Poder Ejecutivo, Kueider habría recibido el ofrecimiento de puestos en el directorio de la represa de Salto Grande a cambio de su respaldo a la reforma. Esta situación generó el repudio inmediato del bloque kirchnerista en el Senado, que no solo cuestionó la alianza con el oficialismo, sino que incluso llegó a plantear la posibilidad de su desafiliación del Partido Justicialista (PJ), tras la conformación del bloque Unidad Federal.
Los recientes comentarios de Cristina Kirchner, quien calificó a Kueider como «un peronista que pasó a libertario», también añadieron leña al fuego. La ex presidenta vinculó al senador con la Casa Rosada y con la vicepresidenta Victoria Villarruel, una acusación que no fue bien recibida por los aludidos. En respuesta, los involucrados pidieron que se respetara el principio de presunción de inocencia y aseguraron que las críticas de Kirchner carecen de fundamento. «La quiso criticar a Victoria (Villarruel). No tiene ningún sentido ligar lo que intentó ligar», señalaron allegados a Kueider.
Reacciones desde el gabinete
Desde el gabinete nacional, el caso también ha suscitado diversas reacciones. El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, se mostró sorprendido por los hechos, pero remarcó la importancia de que Kueider dé explicaciones ante los tribunales. «Él tiene que dar las explicaciones a los tribunales y que el juez y el fiscal lo interroguen. Tendrá su defensa amplia para poder ejercer su derecho a ser oído», expresó el ministro en declaraciones a CNN Radio.
Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se refirió al incidente como una «infracción aduanera y un contrabando de divisas» y sostuvo que Kueider deberá brindar su explicación ante la Justicia. «Este es un tema que debe ser resuelto en los tribunales correspondientes», señaló.
La tensión interna del PJ
La detención de Kueider también agudizó las tensiones dentro del PJ, que se encuentra atravesando una compleja reconfiguración interna tras los recientes conflictos con algunos de sus senadores, quienes han mostrado simpatías hacia el gobierno de Milei. En el Senado, varios referentes peronistas han criticado a Kueider por su apoyo a las reformas neoliberales, y no descartan sanciones disciplinarias.
El episodio, que llega en un contexto de creciente polarización política, refleja la compleja situación que atraviesa el PJ, en particular su relación con la Casa Rosada, y la precariedad de las alianzas políticas dentro del Congreso. Mientras el gobierno de Milei se distancia del caso, el peronismo sigue de cerca los movimientos judiciales, a la espera de nuevas revelaciones que podrían seguir alimentando la controversia.
A medida que el proceso judicial avanza en Paraguay, tanto la política argentina como los ciudadanos seguirán atentos a los desarrollos de este caso que ha puesto en evidencia las divisiones y tensiones en la política local.
