El Gobierno flexibiliza el régimen aduanero postal para impulsar exportaciones
La reforma elimina el límite de valor para las exportaciones comerciales realizadas por esa vía y unifica las condiciones tributarias para las importaciones sin fines comerciales, en una decisión que busca ampliar las oportunidades para productores, emprendedores y consumidores.

En una nueva medida orientada a reducir regulaciones y facilitar el comercio exterior, el Gobierno de Javier Milei modificó el régimen aduanero aplicable a los envíos postales.
La modificación quedó formalizada mediante el Decreto 604/2026, publicado en el Boletín Oficial, e introduce cambios en la reglamentación del Código Aduanero con el objetivo de modernizar un sistema que, según el Ejecutivo, presentaba diferencias de tratamiento entre operadores postales y generaba obstáculos para el comercio internacional de menor escala.
Uno de los cambios más relevantes es la habilitación de exportaciones comerciales por vía postal sin restricciones de valor. Hasta ahora, la ausencia de una normativa específica impedía que empresas y productores argentinos utilizaran plenamente los mecanismos simplificados previstos por la Unión Postal Universal, organismo del que Argentina forma parte desde hace más de un siglo. Con esta modificación, el Gobierno apuesta a facilitar el acceso de pequeñas y medianas empresas a mercados internacionales mediante un esquema administrativo menos complejo.
En el caso de las importaciones personales, la reforma elimina las diferencias que existían entre los envíos realizados por el operador postal oficial y aquellos gestionados por empresas de courier privado. A partir de la nueva normativa, ambos sistemas compartirán una franquicia de hasta 400 dólares FOB por envío, con un máximo de cinco operaciones anuales por persona. Solo el monto que exceda ese límite quedará alcanzado por los tributos previstos en el régimen general.
Como parte de esa equiparación, el decreto deroga el esquema que imponía un recargo del 50% sobre las compras ingresadas a través del servicio postal oficial, una carga impositiva que hasta ahora diferenciaba ese canal respecto del utilizado por los couriers privados.
La normativa también incorpora beneficios para los envíos postales con fines personales o familiares. Las exportaciones de regalos o ayudas económicas estarán exentas de tributos siempre que el valor acumulado mensual por remitente no supere los 5.000 dólares, buscando simplificar este tipo de operaciones de carácter no comercial.
Otro aspecto de la reforma apunta a agilizar los procedimientos aduaneros. Desde ahora, el operador postal quedará habilitado automáticamente para representar al destinatario durante el despacho de la mercadería, salvo que este manifieste previamente su decisión de realizar el trámite por cuenta propia. La medida busca reducir tiempos administrativos y facilitar la liberación de los envíos.
Desde el Gobierno sostienen que la iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de desburocratización y apertura comercial. En los fundamentos del decreto se afirma que el nuevo esquema pretende generar mejores condiciones para que productores y comerciantes argentinos puedan integrarse al mercado internacional, al tiempo que brinda mayor previsibilidad a quienes realizan compras en el exterior al establecer de antemano el tratamiento impositivo aplicable.
La reforma se inscribe en la política económica impulsada por la administración de Javier Milei, orientada a reducir intervenciones estatales y simplificar regulaciones. No obstante, su impacto dependerá de la implementación operativa que defina la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y de la capacidad del nuevo régimen para traducirse en una mayor competitividad para exportadores y en menores costos para los consumidores.
