El gobierno dijo que fue un error usar «idiota», «imbécil», «débil mental» y «retardado» para referirse a personas con discapacidad intelectual
El Gobierno de Javier Milei quedó envuelto en una fuerte polémica tras la publicación de la resolución 187 de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), en la que se utilizaron términos abiertamente discriminatorios como «idiota», «imbécil», «débil mental» y «retardado» para referirse a personas con discapacidad intelectual.

La resolución, publicada en el Boletín Oficial hace un mes y medio, generó el inmediato rechazo de organizaciones de derechos humanos y colectivos que defienden los derechos de las personas con discapacidad, quienes denunciaron la grave estigmatización que implica el uso de estos términos.
Ante la controversia, la ANDIS se vio obligada a salir a dar explicaciones y, a través de un comunicado, calificó la terminología como un «error». El organismo aseguró que «no hubo ninguna intención discriminatoria» y que el problema radicó en el uso de una «terminología obsoleta», aunque no explicó cómo ni por qué se incluyeron expresiones ampliamente reconocidas como ofensivas y fuera de uso en cualquier normativa seria sobre discapacidad.
Si bien el Gobierno anunció que modificará la resolución, también aclaró que la «corrección no modificará el baremo ni sus criterios de evaluación», dejando abierta la incertidumbre sobre el impacto real de este cambio.
Más allá del anuncio oficial, el episodio refuerza las críticas contra la gestión de Milei, acusada de tratar con desprecio y falta de sensibilidad a sectores vulnerables. En un contexto de ajuste y recorte de derechos, el uso de estos términos en un documento oficial no solo demuestra negligencia, sino que también expone una preocupante falta de respeto hacia las personas con discapacidad.
