El Gobierno ajusta su estrategia legislativa ante una nueva prueba de fuerza en Diputados
El encuentro, previsto para las 13, tendrá como eje el estado de los proyectos que la Cámara de Diputados debatirá al día siguiente y la capacidad del Ejecutivo para sostener los acuerdos necesarios.

La mesa política del Gobierno se reunirá este martes en la Casa Rosada para ordenar prioridades y evaluar el escenario parlamentario antes de una sesión que puede convertirse en otro examen para el oficialismo.
La reunión será encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente de la Cámara baja, Martín Menem. También participarán Patricia Bullrich, Eduardo “Lule” Menem, Ignacio Devitt, Santiago Caputo y Fabián Fernández. A ese núcleo podría sumarse la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien presentaría un balance de las políticas de su área.
El encuentro adquiere especial relevancia por la agenda prevista para Diputados. Entre los proyectos figuran la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, Inocencia Fiscal II, el acuerdo de libre comercio entre el MERCOSUR y Singapur, la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes y la reducción del IVA del 21% al 10,5% para la fécula y la harina de mandioca.
Desde el oficialismo aseguran contar con los votos suficientes para avanzar y confían en el respaldo de sus aliados parlamentarios. Sin embargo, ese optimismo deberá confrontarse con los antecedentes recientes: más de una vez, los cálculos previos de la Casa Rosada sobre el comportamiento de la oposición dialoguista terminaron chocando con una realidad parlamentaria menos previsible.
Ese es, precisamente, uno de los principales desafíos del Gobierno. La cuestión ya no pasa únicamente por reunir una mayoría circunstancial, sino por demostrar que puede construir acuerdos estables en un Congreso donde su margen propio continúa dependiendo de negociaciones con otros bloques.
La reunión de la mesa política funcionará, en ese sentido, como una instancia de coordinación pero también como un mecanismo para medir riesgos. La experiencia de anteriores debates demostró que dar por asegurados los votos antes de una sesión puede convertirse en un error costoso.
La eventual participación de Pettovello responde además a una estrategia del Ejecutivo para instalar una dinámica semanal en la que distintos ministros expongan ante la conducción política los avances y dificultades de sus respectivas áreas. La iniciativa busca exhibir gestión, aunque también puede interpretarse como un intento de reforzar la coordinación interna en un Gobierno que necesita convertir sus decisiones económicas y administrativas en respaldo político.
