El Gobierno acelera una reforma electoral polémica: busca eliminar las PASO y consolidar la Boleta Única
El oficialismo comenzó a mover fichas para avanzar con una reforma electoral de alto impacto institucional: la posible eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la implementación plena de la Boleta Única de Papel en todo el país. La iniciativa, que aún no ingresó formalmente al Congreso, ya anticipa un debate cargado de tensiones políticas.

El ministro del Interior, Diego Santilli, confirmó que el Ejecutivo pretende instalar la discusión en los próximos meses. Desde el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), planteó la necesidad de acelerar definiciones con la mirada puesta en el calendario electoral de 2027.
Sin embargo, detrás del argumento de “ordenar” el sistema, subyace una discusión más profunda sobre las reglas de competencia política.
Santilli defendió la Boleta Única al sostener que simplifica el acto electoral y mejora la experiencia del votante. No obstante, evitó profundizar sobre las implicancias de eliminar las PASO, un mecanismo que, con sus falencias, ha funcionado como instancia de selección interna y de ampliación de la oferta electoral.
En paralelo, el presidente de la Cámara Nacional Electoral, Alberto Dalla Via, puso el foco en la previsibilidad del sistema, valorando que el debate se dé con anticipación. Su postura, más técnica que política, refuerza la idea de planificación, aunque no entra en el fondo de la controversia: qué actores se benefician y cuáles pierden con el rediseño del esquema electoral.
Las críticas más directas llegaron desde la oposición. El senador radical Maximiliano Abad advirtió que eliminar las primarias podría significar un retroceso institucional. Bajo la premisa de “modernizar no es desmantelar”, cuestionó que la medida concentre el poder de decisión en las cúpulas partidarias y limite la participación de sectores minoritarios.
Así, el debate que el Gobierno busca instalar no solo gira en torno a la eficiencia del sistema, sino también a la calidad democrática. La posible eliminación de las PASO reabre interrogantes sobre la transparencia en la selección de candidatos, mientras que la Boleta Única aparece como el aspecto menos controvertido de una reforma que, en su conjunto, redefine las reglas del juego político en Argentina.
