El Ferroviario sucumbió ante un irregular Pincha que celebró el triunfo como si fuera una hazaña
Tuvo para ganarlo, pero un par de desinteligencias le jugaron en contra. Un Central Córdoba ordenado y con objetivos claros, cayó ante Estudiantes en La Plata por 3 a 2. El local no jugó mejor pero hizo valer la jerarquía individual de sus jugadores al levantar un 0-2 en su propia cancha y quedarse con el primer lugar de la zona A.

El Ferroviario había empezado mucho mejor que el anfitrión. Durante la primera parte realizó un brillante trabajo en el aspecto ofensivo, con jugadas de peligro y punzantes que generaron diversas oportunidades de gol.
Al minuto 44 abrió la cuenta con un “golón” de Matías Perelló, quien al cabo de los primeros 45 minutos tuvo que retirarse del campo por un corte en la pierna derecha.
Cuando volvieron al campo luego del entretiempo, y en el amanecer de la segunda etapa, luego de un furibundo contragolpe comandado por Luis Angulo por izquierda, quien capitalizó un pase filtrado a pura velocidad, envió un centro rasante al medio que Leonardo Heredia definió con un toque sutil y preciso para vencer al arquero Mansilla, ex Central Córdoba.
Con el 2 a 0 plasmado en el resultado a los 6 minutos, los del Oeste fueron mucho mejor equipo y hasta tuvieron oportunidad de ampliar el margen, pero, Eduardo Domínguez tuvo una lectura diferente del partido y realizó los cambios necesarios.
A los 24 minutos el Pincha llegó al descuento. Luciano Giménez cabeceó dentro del área chica y envió la pelota al fondo del arco defendido por Alan Aguerre. Dos minutos más tarde, el extremo izquierdo Joaquín Tobio Burgos igualó las cosas y el lateral izquierdo, Santiago Arzamendia decretó el triunfo que tuvo su sabor a hazaña salvadora en casa ante un equipo que trabaja durante la semana a conciencia y que quiere mucho más, aunque a veces la suerte no acompañe.
