El debate sobre la inmigración en Alemania se intensifica tras el ataque mortal en Aschaffenburg
En este clima político tenso, las elecciones que se avecinan podrían ser un punto de inflexión en la política migratoria de Alemania, marcando un cambio significativo en las posturas de los principales partidos.

El debate sobre la inmigración en Alemania ha vuelto a acaparar titulares tras el trágico ataque con arma blanca en Aschaffenburg, que resultó en la muerte de un hombre y un niño.
El atacante, un antiguo solicitante de asilo afgano al que se había ordenado abandonar el país, ha desencadenado una ola de críticas sobre la política migratoria del país, justo semanas antes de las elecciones parlamentarias.
El incidente ha sido aprovechado por la oposición política para promover una agenda de inmigración más estricta. Friedrich Merz, líder del partido de centro-derecha CDU, ha utilizado el ataque como plataforma para exigir un endurecimiento de las políticas fronterizas. Merz ha prometido imponer controles fronterizos inmediatos si llega a ser canciller, proponiendo una serie de medidas que incluyen la expulsión de todos los «inmigrantes ilegales» en la frontera, independientemente de si buscan protección, y la posibilidad de abandonar el principio de Schengen que garantiza la libre circulación dentro de la UE.
«Estamos ante las ruinas de una política de asilo e inmigración errónea en Alemania desde hace diez años», declaró Merz, intensificando así la polarización en torno al tema. Su propuesta ha generado controversia, ya que no solo se trata de una cuestión política, sino también de una cuestión de alianzas potenciales en el Bundestag. Merz dejó claro que no le importaba de qué partido proviniera el apoyo, incluso si se trataba de la ultraderechista AfD, lo que ha generado preocupación en algunos sectores.
El partido de extrema derecha AfD, que ha visto un aumento significativo en su apoyo, ahora ocupa el segundo lugar en las encuestas, justo por detrás de la CDU. Bernd Baumann, del grupo parlamentario de la AfD, celebró la retórica de Merz, subrayando que las demandas del partido sobre la limitación de la migración coincidían con las de la CDU.
El SPD, partido gobernante de la coalición de izquierda, ha vuelto a presentar proyectos legislativos sobre migración y seguridad en el Bundestag, aunque ha encontrado resistencia en la CDU. Matthias Miersch, secretario general del SPD, destacó la importancia de otorgar más poderes a las autoridades de seguridad, particularmente en el ámbito de las herramientas de investigación, para abordar cuestiones de seguridad y prevención.
Sin embargo, a solo cuatro semanas de las elecciones, el canciller Olaf Scholz se enfrenta a una creciente presión. El descontento popular y el giro hacia la derecha han puesto en riesgo el apoyo al SPD, mientras que las propuestas de la CDU, con un enfoque más restrictivo en inmigración, resuenan cada vez más en un electorado preocupado por la seguridad y el control migratorio.
