El Conurbano marca límites a Milei: Kicillof se impone en un escenario de polarización territorial
Los datos delinean un escenario de fuerte polarización territorial: mientras Milei conserva competitividad en sectores específicos del norte bonaerense y del interior del país, el Conurbano continúa funcionando como un bastión decisivo para Kicillof y el peronismo, marcando un desafío estructural para el oficialismo nacional de cara a cualquier disputa electoral futura.

Una encuesta realizada a comienzos de febrero en los 24 municipios del Conurbano bonaerense revela un escenario adverso para el presidente Javier Milei en un hipotético enfrentamiento electoral directo con el gobernador Axel Kicillof.
Según el relevamiento, el mandatario provincial se impondría con claridad en la mayoría de los distritos, confirmando que el principal cordón electoral del país continúa siendo un territorio esquivo para La Libertad Avanza.
El estudio fue elaborado por la consultora CB Global Data, que ya había anticipado con acierto resultados electorales recientes y que, semanas atrás, había mostrado un panorama inverso: Milei superando a Kicillof en una medición similar realizada en el interior del país. El contraste entre ambos relevamientos refuerza la idea de una profunda fragmentación territorial del electorado argentino.
En el mano a mano medido en el Conurbano, Kicillof se impone en 20 de los 24 municipios, mientras que Milei logra prevalecer apenas en cuatro. La muestra incluyó entre 727 y 919 casos por distrito y presenta un margen de error estimado de entre el 3 y el 4 por ciento.
Uno de los datos centrales del trabajo es el nivel de rechazo que enfrenta el Presidente en el Gran Buenos Aires. En los 24 distritos evaluados, la imagen negativa de Milei supera a la positiva, y en 14 de ellos el rechazo excede los 60 puntos, con picos en municipios densamente poblados como La Matanza, Lomas de Zamora, Merlo, Florencio Varela, Moreno y Quilmes. Este desgaste parece impactar de manera directa en su competitividad electoral en la región.
Kicillof, en cambio, presenta un cuadro más equilibrado. Registra saldo positivo de imagen en seis municipios clave —entre ellos La Matanza, Florencio Varela, Avellaneda y Almirante Brown— y sólo alcanza niveles de rechazo superiores al 60 por ciento en dos distritos del norte del Conurbano, San Isidro y Vicente López, tradicionalmente más refractarios al peronismo.
El relevamiento también expone una división geográfica nítida. El gobernador muestra una amplia supremacía en el sur y el oeste del Conurbano, zonas de fuerte arraigo peronista, mientras que Milei logra mejores desempeños en el norte, donde se impone en Pilar, San Isidro, Tigre y Vicente López. Sin embargo, sólo en San Isidro la ventaja del Presidente supera los 15 puntos, lo que sugiere que su fortaleza territorial en esa región es limitada y concentrada.
En distritos como Almirante Brown, Florencio Varela y La Matanza, Kicillof amplía su ventaja con diferencias de más de 20 puntos en imagen positiva respecto de Milei, consolidando su liderazgo en los municipios más poblados y electoralmente decisivos.
