El canciller Werthein no asistirá al encuentro con el Papa Francisco por desacuerdos con Chile
La causa de su inasistencia se debe a un «desencuentro» y a «hechos desafortunados» ocurridos durante la cumbre del G20 celebrada recientemente en Brasil, relacionados con las relaciones bilaterales entre Argentina y Chile.

En una decisión que ha generado revuelo tanto en el ámbito político como en el diplomático, el canciller argentino Gerardo Werthein confirmó que no asistirá al encuentro con el Papa Francisco en conmemoración de los 40 años del Tratado de Paz con Chile.
En declaraciones ofrecidas al canal TN, Werthein comentó: «No voy a ir. Tenemos un profundo respeto por el Papa y con el Vaticano, pero desafortunadamente a veces ocurren hechos dentro de las relaciones bilaterales que complican las cosas. En el G20 tuvimos algunas circunstancias que aconsejaban que este no es el mejor momento para hacernos presentes personalmente». El canciller aseguró que Argentina estará representada en el evento por su embajador en Roma.
Al abordar el desencuentro que llevó a esta decisión, el ministro de Relaciones Exteriores expresó: «Esta no concurrencia de mi parte tiene que ver un poco con lo que ocurrió en Brasil. Tuvimos un desencuentro que prefiero no particularizar. Ellos conocen lo que ha ocurrido y yo le he enviado una carta». A pesar de esto, Werthein enfatizó que Argentina goza de una «muy buena relación» con su vecino país.
Ante la sorpresa del Vaticano por su ausencia, el canciller argentino se comprometió a reunirse pronto con el Santo Padre. «A la brevedad, y cuando el Santo Padre lo disponga, yo voy a estar muy gustoso de ir a visitarlo, saludarlo y presentar mis respetos», indicó Werthein.
En un intento por aplacar los rumores sobre el estado de la relación bilateral, el canciller aclaró que, más allá de los recientes cruces diplomáticos entre el presidente Javier Milei y su par chileno, la relación entre Argentina y Chile permanece «intacta». «A veces los vínculos entre personas pueden tener ciertos tropiezos, pero sigue siendo un país hermano y vecino», concluyó.
Este desencuentro entre las dos naciones sudamericanas subraya la complejidad de las relaciones diplomáticas en la región, mientras la mirada internacional permanece atenta a las próximas acciones de ambos gobiernos.
