20 de abril de 2026

El artista y la fan: La historia de amor, el secreto guardado y la boda de ensueño

Abel, el artista y Mora, la fan. Todos recuerdan aquel recital en Chaco, en 2013. Ese fue el inicio del amor que estuvo celosamente guardado por 6 largos años, lejos de los curiosos y paparazzis. Ella fue a ver el recital y tenía tickets para la primera fila. Esa noche, Mora conoció a Abel a quien le expresó todo su cariño y admiración. Anoche cerraron una etapa de sus vidas y abrieron puertas para nuevas experiencias.

Las vueltas de la vida por aquel 2013 adquirieron matices de colores insospechados y eso que algunos llaman amor a primera vista y otros “química”. Imposible no volver a encontrarse.

Abel, un hombre que hizo de su bajo perfil un culto, foco de rumores de romances, dicen que había reflexionado sobre su vida sentimental casi en simultáneo, al tiempo que conocía a Mora, la fan que se adueñó de su corazón: «Vivo mis experiencias y tengo mis historias, pero siempre cuidé mucho mi intimidad. Tengo una edad en la que elijo vivir todas las historias que se me presenten, pero contarlas le quita valor. El día que viva una historia de amor no lo voy a confesar a los cuatro vientos».

Así fue como Abel y Mora mantuvieron su noviazgo a distancia, geográfica y de los flashes, y en el más estricto de los secretos hasta finales de 2019.

Pero el primer gesto público de amor de Abel a Mora fue aquella mención en 2017, luego de ganar su tercer premio Gardel de Oro a la música, cuando le dedicó el galardón a su «Leona», y no dijo nada más.

Dos años más tarde, Abel blanqueaba a través de sus redes que estaba de novio y es más, una revista publicaría una romántica selfie de la pareja. Pero nada más.

Esto no modificó el sigilo con el que llevaban sus vidas, ya que continuó el completo hermetismo. Por eso mismo, apenas se reveló su identidad, Mora puso sus redes sociales en privado.

De todas formas, a cuenta gotas Abel dejó al descubierto el funcionamiento de la familia ensamblada que armó junto a Mora y Guille, su hija adolescente: «Cuando con Mora decidimos iniciar un camino de pareja, casi de inmediato le propusimos a Guillermina comenzar un camino de familia. Ella aceptó y yo entendí que debía pararme en otro lugar en la vida».

Así fue que en 2020 levantó un poco su perfil y bromeó nada menos que en el Día de los Enamorados: «Estás enamorado porque bailás en todos los rincones, los abrazos y las caricias son el pan de cada día y las risas y sonrisas te hacen la cara tres talles más grande. ¡Salud por eso! ¡Feliz día!».

Poco después, Abel y Mora anunciarían en Instagram la llegada de Agustín (11) meses, su primer hijo: «No nos cabe la felicidad en el cuerpo y las palabras no alcanzan para expresarla en su totalidad. Todo lo que pensamos nos resulta poco porque es demasiada grande la emoción».

Romántico incurable, en el Día de los Enamorados de 2021, el músico se arrodilló en medio de un campo para pedirle casamiento a la mujer de su vida, y ella aceptó halagada entre lágrimas.

Con la idea de preservarse, antes del nacimiento del bebé Abel y Mora se mudaron a Chaco: «Vivíamos en Pilar y estábamos lejos de las dos familias, no teníamos a nadie», justificó el músico.

Historia de amor que se coronó en cuotas, cuando se casaron por civil en Resistencia; días después tuvieron la ceremonia religiosa en Cañuelas oficiada por un sacerdote cordobés, amigo del artista, y ayer 25 de septiembre de 2021, Abel Pintos y Mora Calabrese tuvieron su gran fiesta y Jairo, cantó el Ave María que emocionó hasta a los ángeles.

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