Un nuevo fenómeno climático alteró la rutina de la Selección Argentina
Frente a las advertencias de tormentas severas emitidas por el Servicio Meteorológico de EE.UU. (NWS), el equipo de Lionel Scaloni tuvo que reordenar los planes de último momento.

Las inclemencias del tiempo volvieron a ser un factor determinante en la agenda del combinado nacional en Kansas City, a solo horas de su debut mundialista frente a Argelia.
Para evitar riesgos, la práctica prevista para las seis de la tarde fue suspendida y se adelantó a las once de la mañana. La tensión creció durante la noche cuando se desató un fuerte temporal, acompañado de alertas de evacuación y notificaciones constantes en dispositivos móviles y canales de televisión.
«Peligro: vientos destructivos en el área. Busque refugio de inmediato», rezaban los avisos oficiales que interrumpieron la tranquilidad de la jornada, justo cuando los jugadores, que habían tenido la tarde libre, se alistaban para cenar con sus familias.
Esta no es la primera vez que el clima complica a la delegación argentina. Desde su llegada a la sede, ya habían sufrido los efectos de un tornado que provocó daños cerca del hotel de concentración. En esta ocasión, las autoridades activaron las sirenas de emergencia pasadas las ocho de la noche y la organización decidió cerrar el FIFA Fan Festival cinco horas antes de lo habitual.
El NWS informó sobre la llegada de tormentas eléctricas intensas con capacidad de generar tornados y proyectiles de viento en localidades cercanas como Independence, instando a la población a refugiarse en lugares cerrados o sótanos. Por su parte, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) recordó la importancia de tener a mano agua, alimentos, linternas y pilas de repuesto.
Si bien para los residentes de la zona estas tormentas son parte de la vida cotidiana, para los turistas y las delegaciones internacionales representan una situación de alerta constante. La Selección Argentina deberá acostumbrarse a esta nueva realidad climática durante su estancia en Estados Unidos para afrontar el torneo.
