Eduardo Paes logró la reelección en Río de Janeiro, Sao Paulo va a una segunda vuelta
Este domingo, Brasil celebró elecciones en más de 5,500 ciudades, donde los ciudadanos eligieron a sus autoridades municipales, estatales y legislativas. En Río de Janeiro, el actual alcalde Eduardo Paes logró vencer al bolsonarismo con el respaldo del presidente Lula da Silva, obteniendo el 60.26% de los votos con más del 90% de las urnas escrutadas.

Esta victoria representa un fuerte revés para el bolsonarismo en la ciudad natal de Paes, quien renovó su mandato por otros cuatro años.
Durante su campaña, Paes recibió el apoyo del presidente, quien también había respaldado a Alexandre Ramagem, un exdirector de la Agencia Brasileña de Inteligencia, actualmente investigado por espionaje ilegal. Al agradecer a Lula tras su victoria, Paes destacó el cariño que el presidente tiene por Río y su comprensión de la importancia de la ciudad para Brasil.
En São Paulo, la contienda se mantuvo muy reñida, como indicaban las encuestas, entre el alcalde Ricardo Nunes, que obtuvo el 29.49%, y el candidato oficialista Guilherme Boulos, quien alcanzó el 29.04%, con el 98% de las mesas escrutadas.
Estas elecciones se consideran las más polarizadas en la historia reciente de Brasil, tras la contienda presidencial entre Lula y Jair Bolsonaro. A pesar de la expectativa de un fuerte choque entre lulismo y bolsonarismo, ambos líderes mantuvieron un perfil bajo durante la campaña, lo que permitió que surgieran diversas alianzas y propuestas no necesariamente alineadas a nivel nacional.
Lula concentró su apoyo en el candidato Boulos, quien representa al Movimiento de los Sin Techo. Boulos, tras votar, subrayó la importancia de «derrotar el extremismo violento en las urnas» y denunció el ambiente de odio y desinformación en la campaña.
Por su parte, Ricardo Nunes, quien aspira a la reelección respaldado por Bolsonaro, criticó la «agresividad» y las «mentiras» provenientes de los candidatos de extrema derecha. En un contexto marcado por incendios récord y una crisis ambiental, los temas ambientales casi no fueron abordados en el debate electoral.
El clima electoral refleja las tensiones entre las fuerzas políticas en Brasil, anticipando una dinámica que podría influir en las elecciones presidenciales de 2026.
