Edgardo Kueider nuevamente bajo la lupa: chats lo vinculan con una causa por presuntas coimas en Enersa
Mientras enfrenta consecuencias judiciales en Paraguay, el exsenador vuelve a quedar bajo la lupa de la Justicia argentina por una investigación que busca reconstruir una presunta trama de corrupción y determinar el papel que habrían desempeñado distintos funcionarios y empresarios en la adjudicación de contratos estatales.

El exsenador Edgardo Kueider quedó nuevamente involucrado en una investigación por presuntos hechos de corrupción. El dirigente, que llegó al Senado como integrante del peronismo entrerriano y luego se acercó a La Libertad Avanza, aparece mencionado en mensajes extraídos del teléfono de uno de los imputados en la denominada causa Securitas, que investiga un supuesto esquema de sobornos para direccionar contratos de servicios de seguridad.
La nueva línea de investigación surgió a partir de conversaciones encontradas en el celular de Jorge González, ex titular de la empresa estatal de energía de Entre Ríos, Enersa. En uno de los intercambios analizados por la Justicia aparece una referencia directa a Kueider.
«De recaudar, sabe», se lee en uno de los mensajes atribuidos a González, en el marco de una conversación sobre una persona que habría ingresado al despacho que el entonces senador ocupaba en el Congreso.
La causa está a cargo de la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado y busca determinar si la multinacional Securitas pagó sobornos a funcionarios para obtener contratos de vigilancia en organismos y empresas estatales.
La investigación comenzó a partir de una auditoría interna de la compañía y una posterior autodenuncia que involucró a exdirectivos.
Entre las entidades que aparecen bajo análisis figuran AySA, Senasa, Renaper, Anmac y Enersa. En el caso de la empresa energética entrerriana, la Justicia puso el foco en el período en que Kueider ocupó la Secretaría General de la Gobernación, entre 2015 y 2019, y ejerció como representante de las acciones del Poder Ejecutivo provincial en la compañía.
González, por su parte, estuvo al frente de Enersa entre 2017 y 2021. Es precisamente durante ese período cuando los investigadores ubican parte de las presuntas irregularidades que son objeto de pesquisa.
Hasta ahora, la relación de Kueider con el expediente ya había surgido a partir de otra conversación recuperada de un teléfono celular.
En ese caso, el mensaje pertenecía a Claudio Tortul, empresario vinculado con Securitas y señalado en la investigación como uno de los protagonistas del supuesto esquema en Entre Ríos.
En aquella conversación, Tortul mencionaba a un funcionario al que identificaba como «Turco Cuaider» y señalaba que tendría participación en la preparación de un pliego. En otro mensaje hacía referencia a que esa persona tenía conocimiento de la situación por encontrarse en Concordia. Los investigadores interpretaron que se trataba de Kueider.
El exsenador rechazó entonces cualquier vinculación con esas maniobras y sostuvo que los mensajes no se referían a él.
También argumentó que en la fecha indicada se encontraba en Paraná y afirmó que su participación en Enersa era meramente institucional, limitada a representar al Poder Ejecutivo en las asambleas de la empresa, sin intervención en las contrataciones.
Sin embargo, los nuevos mensajes incorporados a la investigación vuelven a poner su nombre en el centro del expediente y podrían ser utilizados por los investigadores para determinar cuál era realmente el nivel de influencia que tenía sobre las decisiones de Enersa.
La pesquisa todavía debe establecer si las referencias encontradas en los teléfonos constituyen elementos suficientes para atribuir responsabilidades penales. Por ahora, el caso suma un nuevo capítulo para Kueider, quien permanece detenido en Paraguay luego de haber sido condenado allí por delitos vinculados con el ingreso de dinero no declarado y lavado de activos.
