Discurso ante el Congreso y asado en Olivos: la puesta en escena política de Javier Milei
La apertura de sesiones no será solo el inicio formal del período parlamentario 2026, sino también una puesta en escena del delicado equilibrio entre confrontación retórica, negociación legislativa y construcción de poder propio que caracteriza a la gestión Milei.

El Gobierno nacional oficializó que el discurso de Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso se realizará el domingo 1° de marzo a las 21, según el Decreto 107/2026 publicado en el Boletín Oficial.
Más allá de la precisión horaria, la decisión encuadra una instancia de fuerte carga simbólica para una administración que ha tensionado reiteradamente su vínculo con el Poder Legislativo.
El mandatario hablará ante la Asamblea Legislativa reunida en la Cámara de Diputados, en cumplimiento de la Constitución Nacional. Será la tercera apertura de sesiones encabezada por Milei desde su asunción, en un contexto político marcado por una estrategia de confrontación discursiva con la “casta” parlamentaria y, al mismo tiempo, por la necesidad pragmática de construir mayorías para aprobar su agenda.
La confirmación del horario se produce tras el cierre de las sesiones extraordinarias del verano, período en el que el Ejecutivo logró avanzar con iniciativas centrales como el Presupuesto, la reforma laboral y la modificación del régimen penal juvenil. Estos debates no solo delinearon prioridades programáticas, sino que expusieron los límites de la gobernabilidad libertaria y la dependencia de acuerdos con bloques dialoguistas.
La ceremonia contará con transmisión oficial y la presencia de legisladores y autoridades del Ejecutivo. Se espera que el Presidente utilice el mensaje no solo para detallar lineamientos de gestión, sino también para reforzar su narrativa de reformas estructurales y presión sobre el Congreso en un año clave para la consolidación de su programa.
En paralelo, tras el discurso, Milei agasajará con un asado en la Quinta de Olivos a diputados y senadores de La Libertad Avanza. El encuentro, presentado como un reconocimiento al desempeño parlamentario, funciona también como señal interna: cohesionar al bloque propio en un escenario donde el oficialismo sigue siendo minoría y requiere disciplina para sostener su estrategia legislativa.
El hecho de que cada legislador afronte el costo de su cubierto —según trascendió— busca evitar cuestionamientos en un gobierno que ha hecho del ajuste y la austeridad una bandera central. Sin embargo, el gesto revela la doble dimensión del momento: mientras en el recinto se proyecta institucionalidad y programa de reformas, en Olivos se consolida la arquitectura política necesaria para sostenerlos.
