3 de julio de 2026

Detuvieron a general boliviano que lideró el intento de golpe de Estado

El excomandante general del Ejército boliviano, Juan José Zúñiga, fue detenido el miércoles tras liderar un intento de golpe de Estado que sacudió La Paz. Zúñiga encabezó tanques y efectivos militares que tomaron la Plaza Murillo con la intención de ingresar al Palacio Quemado, sede del Gobierno, en lo que constituiría el segundo golpe de Estado en el país en los últimos cinco años.

Después de su arresto por las fuerzas policiales, Zúñiga enfrentará un juicio por sus acciones y también ha sido destituido de su cargo en las Fuerzas Armadas de Bolivia.

Antes de ser detenido, Zúñiga concedió una entrevista a la prensa en la cual defendió sus acciones, argumentando que en realidad fue un «intento de autogolpe» organizado por el presidente Luis Arce.

Según Zúñiga, Arce le habría sugerido la medida como un medio para mejorar su popularidad política. En sus propias palabras: «El domingo, en el Colegio La Salle, me reuní con el Presidente, donde me dijo ‘la situación está muy jodida, entonces es necesario preparar algo para levantar mi popularidad'».

Zúñiga afirmó que propuso la idea de usar los blindados, a lo cual el presidente Arce supuestamente respondió afirmativamente. «Entonces el domingo en la noche ya los blindados empiezan a bajar», aseguró Zúñiga, desviando la responsabilidad del intento de golpe hacia el mandatario actual.

Sin embargo, contradiciendo sus declaraciones actuales, el lunes de la misma semana, Zúñiga había declarado en una entrevista televisiva su compromiso con la Constitución boliviana y su oposición a un eventual regreso de Evo Morales al poder. «El Ejército y las Fuerzas Armadas tienen la misión de hacer respetar, de cumplir la Constitución política del Estado. Ese señor no puede volver a ser Presidente de este país», afirmó entonces.

La detención de Zúñiga generó una fuerte condena tanto a nivel nacional como internacional. Organizaciones y líderes políticos han instado a respetar la democracia y el orden constitucional en Bolivia, subrayando la importancia de la estabilidad institucional en tiempos de incertidumbre política y electoral.

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