Denuncian a Pirelli por falta de seguridad y violencia laboral ante el Ministerio de Trabajo bonaerense
En una audiencia ante el Ministerio de Trabajo bonaerense, el gremio Sutna presentó pruebas que vinculan este siniestro con una falta sistemática de estandarización en maquinaria crítica, como la denominada bandina, y con un clima de presión interna que afecta la integridad psicofísica del personal.

La reciente amputación de cuatro dedos sufrida por un trabajador en la planta de Pirelli ha desatado un fuerte conflicto que trasciende lo estrictamente médico para posicionarse como un caso de inseguridad laboral y violencia institucional.
El análisis de la situación operativa revela un incumplimiento sostenido de los acuerdos de seguridad. A pesar de un antecedente fatal en 2021 que obligaba a la empresa a normalizar sus equipos, el sindicato sostiene que el avance en la adecuación de las máquinas es marginal, alcanzando apenas el cinco por ciento del total, cifra que contradice los reportes oficiales de la firma.
Esta carencia técnica se ve agravada por denuncias de persecución laboral; según el gremio, el operario accidentado era objeto de hostigamiento y amenazas de despido, una práctica que buscaría forzar renuncias en un contexto de retracción productiva.
La postura de la multinacional también es cuestionada por conductas antisindicales. El bloqueo al ingreso de representantes gremiales, incluso ante emergencias de esta magnitud, limita la capacidad de control sobre las condiciones de riesgo.
Para el sindicato, esta opacidad responde a una estrategia empresarial que utiliza el aumento de las importaciones como argumento para flexibilizar convenios y reducir costos, postergando inversiones esenciales en prevención y climatización frente a las altas temperaturas del verano.
Ante la gravedad de los hechos, el Ministerio de Trabajo deberá decidir sobre el pedido de inspecciones urgentes en la planta. La resolución de este conflicto no solo depende de la reparación al trabajador afectado, sino de una revisión profunda de los protocolos de seguridad y del cese de las prácticas de violencia laboral que, de acuerdo con las denuncias, transforman el entorno fabril en un espacio de vulnerabilidad extrema para los empleados.
