De Madrid a Hollywood: el audio de Luciano Castro consiguió lo que pocos, una remake con Ben Affleck y Matt Damon
Lo que empezó como un audio privado enviado desde Madrid, con acento español incluido y espíritu seductor, terminó logrando una hazaña inesperada: cruzar el Atlántico, instalarse en Hollywood y ser reinterpretado por Ben Affleck y Matt Damon. Sí, el mensaje que puso en aprietos a Luciano Castro ahora tiene versión internacional y actores de primera línea.

El audio, que se viralizó en redes sociales y se convirtió en un festival de memes, imitaciones y bromas, dejó de ser un asunto local para transformarse en material de exportación. Mientras en Argentina se discutía el tono, el acento y el “oye guapa”, en Estados Unidos alguien pensó: “esto merece una recreación”.
El salto de escala se dio durante una entrevista distendida que Barbie Simons les realizó a Affleck y Damon. En medio de la charla, el famoso mensaje llegó a sus oídos y los actores, lejos de esquivar el tema, decidieron subirse a la ola con entusiasmo. El resultado: una recreación del audio que no tardó en viralizarse y en darle al episodio una segunda vida, ahora con subtítulos imaginarios y presupuesto de Hollywood.
“Oye Sara, buen día guapa. No quiero ser un gilipollas ni… atosigais, ni molestarte”, se los escucha decir, con una pronunciación que, para muchos usuarios, compitió dignamente con el original. Breve, directa y letal, la escena sumó una nueva capa de exposición a un audio que ya había recorrido medio planeta.
Todo ocurrió en un clima relajado y cómplice, sin mala intención explícita, pero con el guiño humorístico suficiente como para dejar claro que el mensaje de Castro ya forma parte del folklore digital global. Para las redes, la conclusión fue simple: si Affleck y Damon lo actuaron, el audio alcanzó estatus de clásico.
Como si faltara algo, la charla también incluyó referencias argentinas que terminaron de cerrar el combo. Matt Damon contó que esa misma mañana había tomado mate y reveló que en Nueva York se consigue “como si fuera un ice tea”, confirmando que, entre audios virales y bebidas nacionales, Argentina sigue infiltrándose donde menos se la espera.
