Cúcuta amplía en tres veces su capacidad hospitalaria para atender la crisis migratoria venezolana
La ciudad, con una población censada de aproximadamente 800.000 habitantes y varios hospitales públicos, ha visto cómo solo el Hospital Erasmo Meoz, con clasificación de grado III, ha sido capaz de responder a la demanda de atención especializada que requiere esta oleada migratoria.

Cúcuta, histórica puerta de entrada entre las regiones de la Gran Colombia, enfrenta en los últimos días una de sus mayores crisis humanitarias debido al creciente flujo de inmigrantes venezolanos que cruzan la frontera en busca de ayuda y noticias sobre familiares detenidos por el régimen chavista.
El Erasmo Meoz, considerado centro de referencia para toda la región de Norte de Santander, ha triplicado su capacidad operativa en respuesta a la crisis. Mientras que en años anteriores atendía principalmente a casos básicos y cirugías generales, ahora se enfrenta a una saturación sin precedentes.
Muchas de las urgencias superan el 300% de su capacidad, y en sus pasillos permanecen pacientes en espera de atención, en medio de un incremento significativo en la atención a venezolanos, especialmente en áreas de obstetricia donde aproximadamente la mitad de las pacientes son inmigrantes.
La situación se agrava por la presencia de una población flotante estimada en 75.000 venezolanos en la ciudad y sus alrededores, que en 2015 apenas alcanzaba las 2.000. Para 2018, esa cifra se multiplicó por más de siete, evidenciando la magnitud de la crisis migratoria.
Un representante del hospital, Mario Galvis, expresó en una entrevista con el canal argentino ‘Crónica’ que, si bien aún no se ha registrado una oleada récord, la capacidad de atención continúa al borde del colapso. Por ello, el centro mantiene la alerta en nivel amarillo, preparado para responder ante cualquier cambio en la situación en el puente fronterizo del Simón Bolívar.
La expansión de la infraestructura hospitalaria y la atención especializada en Cúcuta se muestran como respuestas urgentes ante una crisis humanitaria que sigue creciendo, evidenciando la necesidad de soluciones integrales para atender a la población migrante y aliviar la carga sobre los servicios públicos de la ciudad.
