Cristina Kirchner calificó de «muy caraduras» a quienes sugieren un acuerdo con Javier Milei
La expresidenta Cristina Kirchner desmintió categóricamente las acusaciones de que habría existido una negociación para hacer caer el proyecto impulsado por el PRO a cambio de votos favorables para los jueces propuestos por el Gobierno para la Corte Suprema.

En una entrevista con el periodista Rodis Recalt, en el podcast Generación 94, Kirchner calificó de «muy caraduras» a quienes sugieren que su sector político haya acordado con Javier Milei, y afirmó que tales versiones carecen de fundamento.
«No puede haber elecciones cada dos años», expresó la exmandataria, al referirse a uno de los temas que considera clave para mejorar la estabilidad política en el país. En ese sentido, consideró que la Constitución argentina necesita una reforma profunda, para lo cual propuso un debate serio que implique modificaciones en las reglas del juego electoral y el fortalecimiento de las instituciones.
Según Kirchner, «hay que reformar la Constitución» y reflexionó sobre la necesidad de buscar acuerdos para cambiar aspectos fundamentales que permitan dar una mayor solidez al sistema democrático y evitar las inestabilidades que provocan los constantes procesos electorales.
En la charla, Cristina también recordó su participación en la Convención Constituyente de 1994, donde se introdujeron importantes modificaciones en la carta magna, como la incorporación de los derechos de tercera y cuarta generación. Como convencional constituyente por Santa Cruz, Kirchner repasó los desafíos y los logros de aquel proceso, en el que trabajó codo a codo con su difunto esposo, Néstor Kirchner.
A lo largo de la entrevista, la expresidenta repasó su visión sobre diversos temas legislativos y la situación política actual, subrayando que el contexto ha cambiado significativamente desde la reforma constitucional de los ’90. Asimismo, planteó que el país requiere un proceso de transformación legislativa profundo que contemple las nuevas realidades sociales y económicas, algo que, según ella, no puede lograrse sin un debate abierto y sin la participación de todos los sectores políticos.
Con respecto a las acusaciones de un supuesto acuerdo con el oficialismo y la oposición sobre los nombramientos en la Corte Suprema, Kirchner rechazó tajantemente cualquier vinculación política de ese tipo, advirtiendo que esas acusaciones sólo buscan desviar la atención y generar confrontaciones innecesarias. «No tenemos nada que ver con eso», concluyó, reafirmando su postura y la de su espacio político en torno a la independencia de los poderes del Estado.
El debate sobre la reforma de la Constitución, las tensiones en torno a los nombramientos judiciales y las estrategias políticas de cara al futuro continuarán siendo ejes centrales en la agenda de la política argentina, y las declaraciones de Cristina Kirchner aportan una nueva mirada sobre cómo debería abordarse la institucionalidad del país en los próximos años.
