18 de agosto de 2026

Crisis en la industria textil: el 2024 cerró con 12 meses de caída continua en la actividad

La industria textil argentina atraviesa una de sus peores crisis en décadas, cerrando el año 2024 con 12 meses consecutivos de disminución en la actividad. Esta situación alarmante, que afecta a toda la cadena de valor, pone en riesgo la sostenibilidad de numerosas empresas y la continuidad de 540.000 puestos de trabajo en el país.

Según la Encuesta de Coyuntura elaborada por la Fundación Pro Tejer, los datos del cuarto trimestre de 2024 reflejan una contracción significativa en la producción y ventas del sector.

Se reporta que 6 de cada 10 empresas consultadas experimentaron una caída en su actividad, con un descenso promedio del 16% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Además, el 64% de las empresas encuestadas señalaron un menor uso de su capacidad instalada en la comparación interanual.

Las razones detrás de esta crisis son preocupantes. El 80% de las empresas atribuyen la caída a la pérdida del poder adquisitivo de la población, mientras que el 43% señala el aumento en la participación de las importaciones en el mercado interno como un factor crítico. En consecuencia, 7 de cada 10 empresas no realizaron inversiones durante todo el año, lo que agrava aún más la situación.

El informe de Pro Tejer subraya que el panorama en el sector es desolador: «menos ventas, menos producción y menos empleo». Durante el 2024, el 65% de las empresas encuestadas implementaron medidas que impactaron negativamente en el empleo, que incluyen la cancelación de horas extras, despidos, suspensiones, adelanto de vacaciones y no renovación de contratos.

La Fundación advierte sobre las graves implicaciones de la recesión actual: «La cadena textil e indumentaria no solo genera 540.000 puestos de trabajo, sino que también da sustento a 2 millones de personas a nivel federal. La prolongada ociosidad de la capacidad instalada cancela la planificación de nuevas inversiones y pone en riesgo la viabilidad de las empresas en el mediano plazo».

Para enfrentar esta crisis, Pro Tejer hace un llamado urgente a implementar una política integral que contemple una macroeconomía alineada con la producción, medidas de contingencia para mitigar la recesión actual y políticas que mejoren la competitividad de la producción nacional.

Ante este panorama, la industria textil argentina se enfrenta a un futuro incierto, y la necesidad de acciones decisivas y efectivas es más importante que nunca.

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