Corrientes: San Luis del Palmar desbordado tras lluvias históricas
Frente a este panorama, el municipio continúa con el monitoreo permanente del nivel del riachuelo y refuerza la ayuda en los centros de evacuación, a la espera de que las condiciones climáticas permitan avanzar en soluciones estructurales que reduzcan el impacto de futuros temporales.

La localidad correntina de San Luis del Palmar enfrenta una de las emergencias climáticas más severas de su historia reciente luego de que un temporal descargara cerca de 400 milímetros de lluvia en solo dos días, una cifra muy por encima de los registros habituales y de cualquier previsión oficial.
La intensidad del fenómeno obligó al municipio a activar un operativo de emergencia que incluyó la apertura de 12 centros de evacuación. Según confirmó el intendente Néstor René Buján, más de 310 personas de 79 familias debieron ser alojadas en estos espacios, mientras que otras 45 familias se autoevacuaron, elevando a más de 400 los vecinos afectados por el avance del agua.
El jefe comunal reconoció que la magnitud de las precipitaciones tomó por sorpresa a las autoridades y remarcó que la mayor preocupación se concentra en las cerca de 100 familias que residen en zonas cercanas a la ruta provincial 5, una de las áreas más expuestas a las inundaciones.
La situación se agrava porque este evento ocurre apenas semanas después de una inundación anterior, lo que dejó especialmente comprometidas a las áreas rurales. El caudal acumulado en campos ubicados a unos 70 kilómetros drena hacia el casco urbano, incrementando el volumen de agua que anega calles y viviendas.
Uno de los factores clave que explican la gravedad del escenario es la paralización de una obra de dragado en el riachuelo local, considerada estratégica para mejorar el escurrimiento. Según explicaron fuentes municipales, los trabajos están detenidos por un conflicto judicial iniciado por sectores ambientalistas, lo que impide retirar sedimentos, basura y vegetación que obstaculizan el flujo hacia el río Paraná. El intendente anticipó que gestionará ante el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente la reactivación de la obra como una medida urgente.
Mientras tanto, la asistencia a los damnificados se desarrolla con el apoyo del gobierno provincial y el seguimiento directo del gobernador Gustavo Valdés. No obstante, el pronóstico meteorológico mantiene en vilo a la población: rige una alerta amarilla y se esperan nuevas tormentas fuertes en los próximos días, con condiciones inestables que podrían extenderse hasta fin de mes.
