Contradicciones: Bullrich anticipó la ausencia de Adorni en el Senado, pero el funcionario ratificó su presentación
La definición sobre la presencia de Adorni en el Senado se transformó así en una prueba de fuerza para la Casa Rosada, que busca contener el desgaste y evitar que el conflicto escale hacia un escenario institucional de mayor complejidad.

Una nueva señal de descoordinación dentro del oficialismo quedó expuesta este martes luego de que la senadora y referente de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, asegurara que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, no asistiría al Senado para presentar su informe de gestión el próximo 2 de julio.
Sin embargo, pocas horas después, el propio funcionario desmintió esa versión y confirmó públicamente que está dispuesto a cumplir con la obligación constitucional.
La controversia se produce en un contexto de creciente presión política sobre Adorni, quien enfrenta cuestionamientos y denuncias vinculadas a presuntas inconsistencias patrimoniales. En ese escenario, desde sectores opositores impulsan iniciativas parlamentarias que podrían derivar en una interpelación formal e incluso abrir el debate sobre una eventual moción de censura.
Según trascendió, Bullrich habría considerado inconveniente la presencia del jefe de Gabinete en la Cámara alta debido al complejo panorama legislativo que enfrenta. La posibilidad de que la oposición reúna consensos para avanzar con medidas de control político alimentó las especulaciones sobre una estrategia del Gobierno destinada a evitar una exposición pública del funcionario en medio de la polémica.
No obstante, Adorni salió rápidamente al cruce de esas versiones. A través de sus redes sociales, reafirmó su intención de concurrir al Senado y sostuvo que se encuentra «a disposición» para brindar el informe de gestión, tal como establece la Constitución Nacional. El mensaje buscó despejar dudas sobre una eventual suspensión de la presentación y transmitir una imagen de normalidad institucional.
Mientras tanto, en el Congreso continúan las negociaciones. Durante una reunión de Labor Parlamentaria, bloques opositores acordaron avanzar con el tratamiento de pedidos de interpelación en la comisión de Asuntos Constitucionales, donde esperan obtener un dictamen favorable. El tema podría ganar protagonismo en las próximas semanas, en paralelo con otros debates previstos en la agenda legislativa.
La situación adquiere mayor relevancia porque el propio Adorni había confirmado oficialmente su asistencia al Senado el pasado 16 de junio mediante una comunicación dirigida a la vicepresidenta, Victoria Villarruel. Desde entonces, lejos de disiparse, las tensiones políticas se profundizaron y colocaron al jefe de Gabinete en el centro de una disputa que excede su figura y alcanza al núcleo de poder del presidente Javier Milei.
El episodio dejó al descubierto las diferencias de criterio dentro del oficialismo respecto de cómo enfrentar el avance opositor y administrar una crisis que amenaza con convertirse en uno de los principales desafíos políticos para el Gobierno en el segundo semestre del año.
