30 de junio de 2026

Continúa la sangría en el Banco Central: Se esfuman más de u$s1.800 millones en un mes

La tensión cambiaria y la fragilidad de las reservas internacionales vuelven a estar en el centro del escenario económico argentino.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) vendió este martes otros 60 millones de dólares en el mercado cambiario, profundizando un proceso de pérdida de reservas que ya acumula más de u$s1.800 millones en apenas un mes.

Con esta nueva intervención, las reservas brutas internacionales cayeron hasta los u$s24.657 millones, su nivel más bajo desde enero de este año.

El deterioro se aceleró a partir del 14 de marzo, fecha en la que el BCRA se desprendió de u$s474 millones, marcando el segundo saldo negativo significativo bajo la gestión de Javier Milei. Desde entonces, la tendencia se mantuvo con una consistencia preocupante: en 15 de las últimas 16 ruedas cambiarias, el organismo terminó con saldo negativo.

Factores que explican la caída

Varios elementos confluyen en esta nueva etapa de debilidad en el frente externo:

►Demanda creciente de divisas por parte de importadores que quedaron rezagados tras meses de restricciones.

►Menor ingreso de dólares comerciales, en un contexto donde aún no se materializa el impacto positivo esperado de la cosecha gruesa.

►Pagos de deuda y compromisos en moneda extranjera, que presionan las arcas del Central.

►Un deslizamiento del tipo de cambio oficial que, si bien gradual, no logra desalentar la dolarización de carteras.

A todo esto se suma un mercado financiero que sigue operando con desconfianza, pese al ajuste fiscal y la retórica ortodoxa del actual gobierno. El «veranito» financiero que caracterizó los primeros meses de la gestión libertaria comienza a diluirse frente a la persistencia de desequilibrios estructurales y la falta de señales claras sobre el programa monetario.

El desafío para el equipo económico

El presidente del BCRA, Santiago Bausili, enfrenta un dilema complejo: contener la sangría de reservas sin sacrificar el frágil equilibrio cambiario ni frenar del todo la actividad económica. Mientras tanto, los analistas observan con atención la evolución de la balanza de pagos y advierten que, de no revertirse la tendencia en las próximas semanas, se podría tensionar aún más la relación con el FMI, que monitorea de cerca los compromisos asumidos por la Argentina.

En este contexto, crecen las voces que reclaman definiciones más contundentes en torno a la política cambiaria y monetaria, especialmente ante la cercanía de los vencimientos con organismos internacionales y la necesidad urgente de recomponer reservas genuinas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *