Causa ANDIS: piden citar a la expareja de Cerimedo por los audios que dieron origen a la investigación
La diputada Marcela Pagano pidió al juez Ariel Lijo que cite con carácter urgente a Nadia Beller Delgado, expareja de Fernando Cerimedo, para que declare sobre unas grabaciones que, según afirmó públicamente, conserva de conversaciones con el consultor.

El planteo adquiere especial relevancia porque esos registros podrían aportar elementos para determinar cómo se obtuvieron y quién filtró los audios atribuidos a Diego Spagnuolo que dieron origen a la causa por presunta corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Según consignó la periodista Vanesa Petrillo (C5N), Pagano también solicitó preservar la evidencia digital y garantizar medidas de protección para Beller, quien permanece internada en Bolivia luego de haber sido atacada a tiros.
La presentación sostiene que el testimonio de Beller podría contribuir a esclarecer uno de los principales interrogantes del expediente: la procedencia de las grabaciones. La diputada recordó que Cerimedo ya declaró como testigo en septiembre de 2025 y que la Cámara Federal ordenó profundizar la investigación sobre el origen de los audios. En ese marco, el escrito destaca una declaración pública de Beller: “Eso lo tengo grabado y él sabe que lo tengo grabado”.
Según la presentación, la mujer también habría señalado que Cerimedo le manifestó que él y su esposa, Natalia Basil, participaron de la filtración de los audios con la intención de exponer presuntos hechos de corrupción que involucrarían al Presidente y a su hermana. Para Pagano, contar con esas grabaciones permitiría contrastar esas afirmaciones con lo que Cerimedo ya declaró ante la Justicia y, eventualmente, identificar a quienes intervinieron en la filtración y determinar sus motivaciones.
La cuestión no es menor: mientras las defensas cuestionan la legalidad del origen de los registros y plantean la nulidad de la causa, una eventual prueba que demostrara que los audios fueron obtenidos de manera auténtica y filtrados por particulares podría modificar sustancialmente esa discusión. El propio expediente mantiene pendiente un peritaje sobre las grabaciones, demorado por la negativa de Spagnuolo a entregar una muestra indubitada de su voz.
El ataque en Bolivia y el riesgo sobre la evidencia
La urgencia del pedido también está vinculada con el ataque sufrido por Beller en Santa Cruz de la Sierra. Según la presentación, el 17 de agosto fue baleada frente a un hotel por dos personas que se movilizaban en motocicleta, quienes además le robaron su cartera y su teléfono celular. La posibilidad de que parte de las grabaciones se encuentre almacenada en ese dispositivo genera, para Pagano, un riesgo concreto de pérdida, manipulación o eliminación de evidencia digital.
Un día después del ataque, Cerimedo fue detenido en el aeropuerto boliviano de Viru Viru cuando se disponía a viajar hacia Buenos Aires. El escrito aclara que la mención de esa detención no implica atribuirle responsabilidad por el ataque y que debe respetarse la presunción de inocencia.
Pagano pidió que Beller declare por videoconferencia, con participación de las autoridades bolivianas, y que entregue los archivos originales, metadatos y soportes de las grabaciones o permita una extracción forense. También reclamó copias forenses, mecanismos de verificación de integridad y una estricta cadena de custodia. Además, solicitó activar medidas de protección para la testigo tanto en Bolivia como mediante el Programa Nacional de Protección a Testigos e Imputados.
El escrito dedica, además, un apartado a descartar que la relación sentimental entre Beller y Cerimedo le impida declarar. Pagano sostiene que las excepciones previstas por la legislación procesal alcanzan a cónyuges y determinados familiares, pero no a una persona que haya mantenido una relación extramatrimonial o paralela.
Así, el pedido busca colocar nuevamente el foco sobre el punto más sensible de la causa ANDIS: no solo qué dicen los audios, sino cómo fueron obtenidos, quién decidió filtrarlos y qué intereses estuvieron detrás de su difusión. La eventual declaración de Beller y las grabaciones que afirma conservar podrían aportar una nueva pieza para resolver ese interrogante, aunque su valor probatorio deberá ser determinado por la Justicia mediante las correspondientes pericias y controles de autenticidad.
