14 de junio de 2026

Carrió profundizó sus críticas al sistema político y denunció una corrupción transversal en los partidos

La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, volvió a ubicarse en el centro del debate político al lanzar duras acusaciones contra dirigentes de distintos espacios partidarios, a quienes señaló por presuntos hechos de corrupción y por la falta de ejemplaridad en el ejercicio del poder.

Durante una entrevista televisiva, Carrió cuestionó especialmente al diputado nacional Cristian Ritondo, al rechazar las interpretaciones que atribuyen a diferencias personales el distanciamiento entre ambos. Según sostuvo, su postura responde a cuestionamientos éticos y a denuncias vinculadas con el patrimonio del dirigente del PRO, sobre el cual reclamó explicaciones públicas.

Las críticas también alcanzaron al ex presidente Mauricio Macri, de quien tomó distancia política al reconocer que su respaldo en el pasado fue un error de evaluación. En ese contexto, advirtió que la dirigencia argentina enfrenta una crisis de credibilidad que atraviesa fronteras partidarias y que afecta tanto a referentes del PRO como a sectores del radicalismo.

La ex diputada amplió sus cuestionamientos a figuras como Rogelio Frigerio, Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales, a quienes incluyó dentro de una estructura política que, a su juicio, no ha logrado establecer límites efectivos frente a intereses vinculados al negocio del juego y otras actividades con fuerte influencia en la toma de decisiones públicas.

En su análisis, Carrió también revisó su historia dentro de la Unión Cívica Radical. Aseguró que su alejamiento del partido estuvo motivado por desacuerdos relacionados con prácticas de corrupción que, según afirmó, nunca fueron debatidas de manera profunda dentro de la organización. Al recordar conversaciones mantenidas con el ex presidente Raúl Alfonsín, ratificó que su ruptura respondió a diferencias de carácter ético más que a disputas de liderazgo.

Más allá de las acusaciones puntuales, las declaraciones de Carrió reflejan una crítica más amplia hacia el sistema político argentino. La dirigente sostiene que la corrupción no constituye un problema aislado de determinados dirigentes, sino una dinámica que afecta a distintas fuerzas y erosiona la confianza ciudadana en las instituciones.

Aunque reiteró que se encuentra alejada de la actividad partidaria cotidiana, aseguró que continuará participando del debate público.

En ese marco, planteó que el principal desafío de la Argentina actual es reconstruir estándares básicos de transparencia y responsabilidad política, un objetivo que definió como la búsqueda de un “contrato de mínima decencia” para fortalecer la convivencia democrática.

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