Carrió: «Este chico está jugando con fuego porque si Cristina le gana la provincia de Buenos Aires, cae el Gobierno»
En un panorama político argentino cada vez más polarizado, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, ha expresado su preocupación por la estrategia del presidente Javier Milei de enfocar su lucha política contra Cristina Kirchner.

En una entrevista con Ernesto Tenembaum en radio Con Vos, Carrió aseguró que esta táctica podría resultar peligrosa, indicando que «está jugando con fuego».
La exdiputada nacional subrayó que, si Kirchner logra ganar en la provincia de Buenos Aires, esto podría tener consecuencias desastrosas para el gobierno actual. «A mí me da la impresión de que este chico está jugando con fuego porque si Cristina le gana la provincia de Buenos Aires, cae el Gobierno», advirtió Carrió, haciendo referencia a la relevancia que tiene la provincia como bastión político en la Argentina.
Esta estrategia de polarización no es nueva en el escenario político argentino. Carrió recordó cómo, durante el mandato de Cristina Kirchner entre 2011 y 2015, la expresidenta había instado a la oposición a formar un partido fuerte y competir en las elecciones. Esa recomendación fue cumplida por la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica y el PRO, quienes formaron la alianza Cambiemos y eventualente ganaron las elecciones con Mauricio Macri a la cabeza.
Desde su llegada al poder, Milei ha dirigido su retórica en contra del kirchnerismo, responsabilizándolo por los problemas económicos del país. La respuesta de Cristina Kirchner, quien parece competir con gusto en este enfrentamiento, quedó de manifiesto en el reciente debate público donde ambos líderes intercambiaron acusaciones sobre la situación económica del país, personificada en el concepto del «cajón» kirchnerista.
A pesar de sus choques evidentes, Carrió no ve a Milei como un opositor claro; de hecho, lo describe a él y a su vice, Victoria Villarruel, como «peronistas». Este señalamiento es, según Carrió, ilustrado por la reciente visita de Villarruel a Isabel Perón en España, una figura casi olvidada en la política argentina contemporánea.
Sin embargo, Carrió advierte que la violencia no debe asociarse exclusivamente a un partido político. «La violencia es patrimonio de nuestro inconsciente colectivo», argumentó, subrayando que la historia argentina tiene profundas raíces en la confrontación y la hostilidad.
En cuanto a la noción de libertad defendida por Milei, Carrió se mostró escéptica. «Milei habla de la libertad y él no es libre. Porque no es libre de prejuicios y de resentimientos», sostuvo, destacando que un verdadero líder debe ser generoso y respetar las opiniones ajenas.
La exlegisladora también se pronunció sobre la actual situación económica del país, indicando que todos los estratos sociales enfrentan dificultades para hacer frente a sus gastos mensuales. «La concentración de riqueza está en las mismas manos que robaron junto a los gobernantes durante las últimas décadas», criticó, sugiriendo que las soluciones deben ir más allá de la mera explotación de recursos naturales como Vaca Muerta.
El mensaje de Carrió es cauteloso: la polarización puede resultar en un tiro por la culata, y el gobierno debe buscar un camino más inclusivo y constructivo para el futuro del país. Con una economía tambaleante y un clima político cargado de tensiones, el tiempo dirá si la estrategia de Milei prevale o si, por el contrario, desencadena un regreso al histórico ciclo de polarización que ha caracterizado a la política argentina durante años.
