31 de mayo de 2026

Alarma en bodegas argentinas por la precipitada caída en la venta de vinos

En septiembre de 2024, el consumo de vino en Argentina se vio fuertemente afectado, con una caída del 13,5% en comparación con el mes anterior, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Este descenso llevó el total de hectolitros consumidos a 706.056, en contraste con los 816.264 hectolitros de agosto.

Más allá de esta dramática cifra, el análisis sugiere que las preferencias del consumidor están cambiando, lo que obligará a la industria vitivinícola a replantear sus estrategias de mercadeo y producción.

La principal razón detrás de esta caída radica en la disminución de los vinos sin mención varietal, cuya demanda se desplomó un 21,7%. A pesar de este retroceso, los vinos espumosos sorprendieron con un crecimiento notable, alcanzando un 42,5% de incremento en sus ventas, mientras que los vinos varietales se mantuvieron relativamente estables, mostrando una leve baja del 0,2%.

Aunque septiembre de 2024 presentó un consumo total que descendió apenas un 0,9% en comparación con el mismo mes del año anterior, el desglose del tipo de vino revela dinámicas interesantes. El vino blanco sufrió la mayor caída, con un descenso del 12,5%, mientras que el vino tinto experimentó un crecimiento del 3,3%. También hay que señalar que, a pesar de su repunte en septiembre, los vinos espumosos mostraron una disminución del 8,3% frente al mismo mes de 2023.

El INV también estudió la influencia del tipo de envase en las tendencias de consumo. Las botellas de 651 a 750 ml aumentaron un 2,5%, y aquellas de 951 a 1000 ml vieron un incremento significativo del 6,2%. Sin embargo, los envases de mayor capacidad (1001 a 1500 ml), que suelen ser preferidos por sectores de menores ingresos, cayeron un 7,4%. Esta tendencia podría estar reflejando un cambio en el panorama económico del país, donde los consumidores están restringiendo sus gastos en productos no esenciales.

Adicionalmente, el ámbito de los envases muestra variaciones relevantes: las ventas de vino en tetra brik descendieron un 7,1%, mientras que la damajuana registró un aumento del 5,7%. Sin embargo, otros formatos innovadores como el bag in box y el vino en lata sufrieron severas caídas del 75,2% y 53,7%, respectivamente.

Si miramos el panorama de 2024 en su conjunto, el consumo total de vino en el país presenta una baja acumulada del 1,1%. Los vinos espumosos han enfrentado una caída del 33,8% en lo que va del año, aunque revivieron en septiembre. En contraste, los vinos varietales han visto un ligero crecimiento del 1,6%, mientras que los vinos sin mención varietal casi se mantienen estables con una disminución del 0,02%.

Los datos del INV son un reflejo de las complejas dinámicas en el consumo de vino en Argentina. A medida que la industria se adapta a estos cambios, será fundamental observar cómo estas tendencias afectan a productores, distribuidores y consumidores, y qué medidas se implementarán para estimular un mercado que enfrenta una creciente competencia y un entorno económico incierto. La necesidad de innovación y adaptación se hace cada vez más evidente en un sector que ha sido símbolo de la cultura y la tradición argentina.

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