15 de septiembre de 2026

Caputo reivindicó el superávit, pero el Presupuesto 2027 abre una disputa por recursos de las provincias y poder político

El desafío para Milei y Caputo será sostener el superávit sin perder capacidad de negociación política. La defensa del equilibrio fiscal puede ser presentada como una fortaleza económica, pero su continuidad dependerá también de la capacidad del Gobierno para administrar las presiones territoriales y legislativas que inevitablemente acompañarán el debate del Presupuesto 2027.

En el marco del Día de la Exportación, organizado por la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), aseguró que el país se encamina a alcanzar, por primera vez, cuatro años consecutivos de superávit financiero.

El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió este martes el rumbo fiscal del Gobierno y presentó el proyecto de Presupuesto 2027 como una nueva ratificación de su principal bandera económica: el equilibrio de las cuentas públicas.

Según anticipó Caputo, el proyecto que el Ejecutivo enviará al Congreso contempla nuevamente un resultado financiero positivo. La definición busca reforzar el mensaje oficial de que la reducción del gasto y la disciplina fiscal constituyen pilares permanentes del modelo económico y no una estrategia transitoria.

Sin embargo, detrás del dato fiscal se abre una discusión política de mayor alcance. Uno de los principales focos de tensión estará puesto en los recursos destinados a las provincias.

Los gobernadores reclaman la reactivación de obras públicas y mayores transferencias para atender las necesidades de sus distritos, mientras la Casa Rosada pretende evitar que esas demandas alteren el equilibrio presupuestario que considera uno de sus principales logros.

La discusión, por lo tanto, no se limitará a una cuestión estrictamente contable. El Presupuesto pondrá en juego qué sectores recibirán recursos, cuáles deberán resignarlos y hasta dónde el Gobierno estará dispuesto a flexibilizar su política fiscal para conseguir respaldo parlamentario.

A esto se suma un elemento que puede volver todavía más complejas las negociaciones: el tratamiento de la reforma política. Mientras el Presupuesto iniciará su recorrido en la Cámara de Diputados, el Senado retomará el debate en la Comisión de Asuntos Constitucionales, con la eventual eliminación de las PASO entre los puntos de mayor relevancia.

Ambas discusiones podrían terminar formando parte de una misma negociación. Los gobernadores necesitan recursos, obras y asistencia para sus provincias; el oficialismo, en cambio, necesita construir mayorías para avanzar con cambios en las reglas electorales de cara a 2027.

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