Caputo descontento con factura telefónica: “Es importante que demos pelea como consumidores”
En medio de una creciente preocupación por los aumentos mensuales de tarifas en el servicio de telefonía celular, el ministro de Economía, Luis Caputo, dio voz a su descontento e instó a los consumidores a “dar pelea” ante las constantes subas que las compañías del sector implementan. Su declaración se produjo a través de su cuenta en X, en respuesta a un usuario que cuestionaba los incrementos por encima de la inflación por parte de las principales empresas del rubro.

Caputo, quien reconoció que él mismo se encuentra insatisfecho con los costos de su servicio de telefonía celular con Claro, subrayó que la situación actual responde a decisiones de empresas privadas.
“Son decisiones de empresas privadas”, afirmó, dejando entrever que, tras la desregulación de las comunicaciones, el establecimiento de precios recae en los operadores y no en el Estado. “Es importante que demos pelea como consumidores”, agregó, enfatizando la necesidad de que la ciudadanía se movilice para confrontar estos aumentos.
A diferencia de la actuación del gobierno en el sector de la salud, donde se han tomado medidas judiciales para frenar los incrementos en las cuotas de las prepagas, el funcionario parece relegar la responsabilidad de esta lucha al ámbito del consumidor en el caso de la telefonía.
En su relato personal, Caputo compartió que ha estado buscando alternativas y considerando cambiar de proveedor tras recibir una oferta de descuento, aunque aún considera que el precio que paga es elevado.
Cabe recordar que, a finales de junio, el gobierno eliminó regulaciones que establecían límites a los aumentos en los servicios de telecomunicaciones, permitiendo a las empresas de internet, telefonía celular y televisión por cable fijar incrementos sin restricciones. Esta desregulación ha dado a las compañías libertad total para modificar tarifas, lo que ha desatado el descontento entre los usuarios.
La invitación del ministro a los consumidores para que se organicen y demanden mejores condiciones ante los incrementos de precios marca un nuevo capítulo en la relación entre el gobierno, las empresas de telecomunicaciones, y los usuarios en un contexto económico que sigue siendo desafiante. La reacción de los consumidores podría determinar en gran medida cómo se desarrollará este escenario en los próximos meses.
