19 de mayo de 2026

Caída del del 12,8% en las ventas de supermercados en septiembre: reflejo de la crisis económica

La caída en las ventas en septiembre refleja un panorama económico complejo, donde la inflación y la caída en el poder adquisitivo de los argentinos siguen siendo los principales factores que afectan el consumo en el sector comercial. Las ventas nominales, que siguen creciendo por el impacto de los precios, esconden una realidad preocupante para los actores del mercado, que deberán ajustarse a un contexto desafiante en lo que resta del año.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las ventas en supermercados en Argentina experimentaron una caída interanual del 12,8% en septiembre de 2024. Este descenso refleja una tendencia decreciente que se ha mantenido a lo largo del año, con una caída acumulada de 11,6% en el período de enero a septiembre en comparación con el mismo período de 2023.

El informe destaca que, en términos desestacionalizados, las ventas de supermercados en septiembre presentaron una leve baja de 0,4% con respecto al mes anterior, aunque el índice de la serie tendencia-ciclo mostró una variación positiva del 0,5%, lo que indica un leve repunte en la tendencia a mediano plazo.

Autoservicios también en declive
El panorama en los autoservicios es aún más sombrío. En septiembre, las ventas totales a precios constantes mostraron una drástica caída del 21,7% en comparación con el mismo mes de 2023. El acumulado enero-septiembre también refleja un retroceso significativo del 14,4% respecto al año pasado.

A pesar de estas cifras negativas, el índice de la serie desestacionalizada de los autoservicios registró una caída más moderada del 0,8% respecto al mes de agosto, mientras que el índice de tendencia-ciclo mostró un leve aumento del 0,4%.

Crecimiento en términos nominales
Si bien los volúmenes de ventas continúan cayendo en términos reales, las cifras nominales reflejan un fuerte incremento debido a la alta inflación. En septiembre de 2024, las ventas totales a precios corrientes en supermercados alcanzaron los 409.496,7 millones de pesos, lo que representa un incremento del 161,0% respecto al mismo mes del año anterior. Sin embargo, cuando se ajusta por la inflación y se considera el valor en precios constantes de diciembre de 2016, las ventas totalizaron 5.975,5 millones de pesos, lo que equivale a una caída del 1,3% interanual.

Perspectivas y causas del declive
La caída en las ventas en supermercados y autoservicios no es un fenómeno aislado, sino que se inscribe en un contexto económico difícil para los hogares argentinos. La persistente inflación, la pérdida del poder adquisitivo y la incertidumbre económica han golpeado tanto a consumidores como a los comercios, que enfrentan costos más altos y una reducción en la demanda.

En este escenario, los supermercados han tenido que adaptarse, ofreciendo promociones y descuentos, aunque estas medidas no han sido suficientes para frenar la caída en las ventas. Por su parte, los autoservicios, que suelen operar con márgenes más ajustados, se han visto aún más afectados, con ventas que caen a un ritmo más pronunciado.

¿Qué se puede esperar?

Si bien los datos de la serie tendencia-ciclo sugieren que podría haber una estabilización de las ventas en el corto plazo, el panorama sigue siendo incierto. Las dificultades económicas del país, combinadas con el contexto electoral y la falta de políticas públicas claras para frenar la inflación, podrían continuar presionando a los comercios y afectando el comportamiento de los consumidores.

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