Axel Kicillof criticó el plan laboral de Milei: lo calificó de regresión a tiempos de la Asamblea del año XIII
El gobernador además mencionó que la gravedad de la situación económica dificulta su gestión en la Provincia, debido a la caída de la recaudación por la baja actividad económica, sumada a una deuda de $13 billones de pesos que el gobierno nacional mantiene con el estado bonaerense.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha manifestado su firme oposición al proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei, asegurando que su objetivo es «empeorar la situación» del país en materia laboral.
En declaraciones a la prensa radial, el mandatario expresó que el título de «modernización laboral» es totalmente inapropiado, ya que, a su juicio, la iniciativa representa un profundo retroceso en derechos, comparándolo históricamente con la etapa de la Asamblea del año XIII.
Kicillof subrayó que Argentina atraviesa una «emergencia laboral», caracterizada por la pérdida de empleos, el cierre de empresas y la caída del poder adquisitivo de los salarios. En este contexto, considera que la ley propuesta parece diseñada para agravar este panorama.
El gobernador anunció además que el próximo jueves se unirá a la movilización convocada por la CGT y las dos CTA para manifestar el rechazo a la reforma. Según la Agencia Noticias Argentinas, el Poder Ejecutivo ha priorizado el tratamiento de este proyecto durante las actuales sesiones extraordinarias del Congreso.
“Vamos a acompañar como Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y por supuesto como provincia de Buenos Aires”, explicó Kicillof, refiriéndose a la marcha que se dirigirá a Plaza de Mayo y que también contará con la participación de diversas organizaciones sociales.
El proyecto, que contiene 197 artículos, no fue objeto de consulta con pequeñas y medianas empresas ni con los representantes de los trabajadores, según denunció el gobernador. Advirtió que, si el Gobierno intenta aprobarlo mediante un «método de shock», está cometiendo un grave error, e insistió en la necesidad de un debate abierto.
El mandatario bonaerense enfatizó que la propuesta gubernamental en derechos laborales representa una «regresión muy fuerte». Aludió a precedentes de los años noventa, mencionando leyes laborales como la «Ley Banelco», las cuales ya buscaban extender el período de prueba de los empleados o eliminar la ultraactividad de los convenios colectivos, en línea con pedidos del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Kicillof recordó el caso de la ‘Ley Banelco’, en referencia a las denuncias de sobornos a senadores durante la presidencia de Fernando De la Rúa para conseguir su aprobación, y dijo que las propuestas de aquella época eran tan inaceptables que se recurrió a esos métodos.
