17 de abril de 2026

Austeridad selectiva: el costo político de los privilegios en la gestión pública

El episodio no solo afecta la interna del Ministerio, sino que también pone en debate la coherencia del discurso oficial y la transparencia en el uso de herramientas estatales. Más allá de un nombre propio, el caso revela un patrón que interpela a toda la administración: la necesidad de reglas claras, equitativas y sostenibles en el tiempo, que no dependan de la exposición mediática para ser aplicadas.

La decisión de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, de desplazar a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, tras la revelación de un crédito hipotecario millonario otorgado por el Banco Nación, expone una tensión recurrente en la gestión pública: la distancia entre el discurso de austeridad y las prácticas reales dentro del Estado.

El argumento oficial sostiene que el acceso al préstamo —por casi $420 millones— contradice la política de ajuste y perfil bajo que el Gobierno busca proyectar. Sin embargo, el caso abre interrogantes más profundos. No se trata únicamente de una conducta individual, sino de un esquema más amplio donde múltiples funcionarios acceden a beneficios financieros en condiciones que no siempre están disponibles para el resto de la sociedad.

El hecho de que Massaccesi haya sido el único en obtener el crédito luego de asumir su cargo parece haber acelerado su salida, sugiriendo que el problema no es la existencia de estos beneficios, sino su timing y visibilidad pública. Esto plantea una pregunta incómoda: ¿se sanciona la práctica en sí o el costo político de que trascienda?

Además, el antecedente de desplazamientos anteriores dentro de la misma cartera por decisiones de menor escala refuerza la idea de una línea de control más orientada a la señal política que a una revisión estructural de privilegios. La selectividad en la aplicación de criterios de austeridad puede erosionar la credibilidad de las políticas públicas, especialmente en un contexto económico donde el acceso al crédito es limitado para amplios sectores.

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