Aunque no hubo ideas claras, un cabezazo salvador dibujó una sonrisa en la Boca
Boca Juniors, sin un funcionamiento aceitado, pero con actitud valorable en los últimos minutos, venció a Banfield en el sur bonaerense. Lautaro Di Lollo convirtió tras un tiro de esquina ejecutado por el chileno Palacios. El Xeneize continúa en la lucha por alcanzar la regularidad en un torneo que no da mucho tiempo para pensar, ni mucho menos, para relajarse por la victoria.

A los 41 minutos del segundo tiempo, El conjunto de la Ribera recién dispuso de un tiro franco al arco. Fue el cabezazo del joven defensor surgido de Boca Predio que le permitió alzarse con un triunfo de visitante, una materia pendiente para los dirigidos por Gago, en un partido correspondiente a la sexta fecha de la Liga Profesional.
Lautaro Di Lollo marcó el primer gol de su carrera, y lo celebró a garganta partida ya que el triunfo le permite al Xeneize alcanzar la punta de la Zona A junto a Estudiantes y Argentinos, aunque con un partido más, y a pocos días de su presentación contra Alianza Lima de Perú, por la fase previa de la Copa Libertadores.
El conjunto de Fernando Gago, quien volvió a rotar el plantel inicial, realizó un buen trabajo en el aspecto ofensivo, con jugadas amplias que generaron preocupación en el rival pero que no lastimaron. No logró concretar las oportunidades de gol que se le presentaron por malas decisiones en los pases, malas ejecuciones de sus jugadores e incluso por la buena marca del local que tampoco hizo demasiado para romper el 0 a 0.
Boca no fue ni preciso, ni inteligente por lo que Banfield tuvo la pelota, la hizo circular y no sorprendió demasiado. En el complemento, el conjunto local propuso más y dominó en el ataque, pero sin precisión ni puntería.
Sin embargo, Boca anotó en el minuto 41, el marcador central Lautaro Di Lollo metió un cabezazo preciso dentro del área chica y abrió el marcador, tres minutos después Ayrton Costa fue expulsado por doble amarilla dejando al Xeneize con 10 jugadores en cancha y cuando se jugaba el tiempo de descuento, Marchesín se convirtió, a puro reflejo y movimientos gatunos, en el asegurador de un triunfo que le suma a Boca una sonrisa y tranquilidad de cara a la fase 2 de la Copa Libertadores que empieza a jugar el martes en Perú.
