Atentado contra CFK: para Grabois «a los instigadores se les pagó con dos importantes funciones en este gobierno»
En la previa al testimonio de la expresidenta Cristina Kirchner ante el Tribunal Oral Federal Nº 6, el dirigente social Juan Grabois ofreció una serie de declaraciones contundentes que acaparan la atención en el ámbito político nacional.

Grabois se dirigió a los medios para plantear una serie de acusaciones y reflexiones en torno al juicio oral que se está llevando a cabo por el intento de asesinato de Kirchner.
Grabois no escatimó en criticar al actual gobierno, al afirmar que los «instigadores» del ataque a Kirchner fueron recompensados con altos cargos en el Ejecutivo. En particular, se refirió a los ministros de Economía, Luis Caputo, y de Seguridad, Patricia Bullrich, sugiriendo que estos funcionarios están vinculados con el caso de Revolución Federal, un grupo al que se le atribuyen conexiones con el ataque.
«Se borraron pruebas de manera deliberada, tres celulares fueron manipulados por un perito que ahora ocupa un cargo en la función pública», sostuvo Grabois. Además, indicó que el Grupo Caputo, vinculado con la financiación de Revolución Federal, ha jugado un papel crucial en el caso que él mismo representa como querellante. Según Grabois, la falta de unificación de las causas judiciales ha dejado en la sombra importantes detalles sobre el financiamiento y la instigación detrás del ataque.
El dirigente social destacó la importancia política de Cristina Kirchner, a pesar de no compartir su alineación ideológica. «Cristina era la referencia política principal de todo un campo político», subrayó Grabois, haciendo hincapié en su relevancia histórica por las dos presidencias que tuvo y sus logros en la reducción de la pobreza y la mejora en la distribución del ingreso.
Grabois argumentó que estos logros y la confrontación de Kirchner con grandes poderes económicos como el FMI pudieron haber originado el ataque en su contra.
«Creo que hubo un golpe muy fuerte a la convivencia y la tolerancia en la Argentina, donde la violencia política parecía erradicada», remarcó Grabois. Con su llamado a la resistencia no violenta, el dirigente enfatizó que no se puede permitir que este tipo de violencia se normalice o minimice en la esfera política del país.
