Alerta por el calor en Monza: la FIA activa un protocolo especial para proteger a los pilotos
Para Colapinto y el resto de la parrilla, la prioridad será encontrar el equilibrio entre las necesidades de refrigeración y las exigencias propias de una competencia en uno de los circuitos más tradicionales del calendario de la Fórmula 1.

El calor será uno de los grandes protagonistas del Gran Premio de Italia de Fórmula 1. Ante las elevadas temperaturas previstas para la jornada del domingo, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) decidió activar el protocolo de riesgo por condiciones extremas de calor, una medida que alcanzará a todos los equipos de la categoría, incluido el conjunto en el que compite el argentino Franco Colapinto.
La decisión fue tomada a partir de un pronóstico que contempla un índice térmico superior a los 31 grados durante la competencia. La medida está contemplada en el artículo B1.5.10 del reglamento deportivo y establece la incorporación obligatoria de determinados elementos destinados a mejorar la refrigeración de los pilotos dentro de los monoplazas.
Las escuderías deberán instalar el sistema que permite transportar líquido refrigerante hacia una prenda ignífuga especial ubicada debajo del traje de competición. Sin embargo, cada piloto tendrá la posibilidad de decidir si utiliza o no el chaleco refrigerante durante la carrera.
En caso de optar por no utilizarlo, el sistema deberá permanecer instalado en el automóvil y el reglamento establece una compensación de peso de 0,5 kilogramos mediante lastre dentro del cockpit. De esta manera, la FIA busca garantizar que la decisión de prescindir del chaleco no genere una ventaja competitiva.
La implementación de este protocolo tiene como antecedente directo el Gran Premio de Qatar de 2023, una de las carreras más exigentes físicamente de los últimos años. En aquella competencia, varios pilotos sufrieron deshidratación, agotamiento extremo y diferentes problemas físicos como consecuencia de las condiciones ambientales y las altas temperaturas dentro de los autos.
A partir de aquella experiencia, la FIA incorporó nuevas herramientas y procedimientos para reducir los riesgos asociados al calor extremo. Ahora, el desafío se traslada a Monza, donde los equipos deberán prepararse para una carrera en la que el rendimiento de los autos estará acompañado por una exigencia física adicional para los pilotos.
