Alerta en Francia por la presencia de cadmio, un metal tóxico que pone en riesgo la salud pública
La situación requiere atención inmediata para proteger la salud de la población francesa, especialmente la de los niños, en un contexto donde la exposición a este metal tóxico continúa siendo un riesgo latente.

La Agencia Nacional de Seguridad Alimentaria de Francia (Anses) ha lanzado una advertencia sobre la creciente exposición de la población francesa al cadmio, un metal pesado que se encuentra de manera natural en el suelo y que, además, se ve reforzado por actividades agrícolas e industriales.
En su último estudio, publicado el 25 de marzo, se confirma que un porcentaje significativo de la población supera los límites de seguridad establecidos, generando una situación «preocupante» para la salud pública.
Este problema no es nuevo; en 2021, otro informe reveló que casi la mitad de los adultos entre 18 y 60 años tenían niveles peligrosos de cadmio en su organismo. La principal fuente de ingreso de este metal tóxico en las personas es la alimentación, especialmente en productos como cereales, arroz, galletas, patatas y verduras contaminadas.
Los grupos más vulnerables son los niños, con entre el 23% y el 27% de ellos expuestos a niveles alimentarios superiores a los tolerables, en comparación con solo el 1,4% a 1,7% en adultos. La exposición prolongada al cadmio puede causar daños óseos, como osteoporosis, problemas renales, e incluso aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer, incluyendo los de páncreas, vejiga, próstata y mama.
Francia enfrenta ahora el desafío de reducir los niveles de cadmio en los fertilizantes utilizados en la agricultura, ya que estos contienen roca fosfórica con presencia natural del metal. El gobierno ha anunciado un plan para disminuir los límites permitidos en los fertilizantes, pero expertos y organizaciones alertan que las acciones deben ser tomadas con urgencia, ya que los efectos de la exposición pueden manifestarse a largo plazo.
Especialistas como Pierre Souvet y Yann Le Bodo destacan que, aunque el metal permanece en nuestro organismo durante décadas, es posible adoptar medidas preventivas como variar la dieta, optar por productos ecológicos y apoyar la reducción del contenido de cadmio en los fertilizantes.
