Advertencias por el ajuste en salud: alertan por el deterioro del sistema y el impacto en población vulnerable
En un comunicado conjunto, alertaron sobre el impacto del recorte en el sistema de atención y acceso a medicamentos, con especial preocupación por los sectores más vulnerables.

Las centrales sindicales CTA de los Trabajadores y CTA Autónoma advirtieron sobre un posible agravamiento de la crisis en el sistema sanitario argentino como consecuencia de las políticas de ajuste implementadas a nivel nacional.
Uno de los puntos centrales del pronunciamiento es el desfinanciamiento del sistema de salud pública, con énfasis en la reducción de recursos del PAMI y la interrupción del Programa Remediar, que garantiza la provisión gratuita de medicamentos para patologías frecuentes como diabetes, hipertensión e infecciones comunes. Según las organizaciones, estas medidas podrían deteriorar de forma significativa la cobertura sanitaria básica.
Las centrales sindicales también denunciaron una reducción del 50% en los ingresos de médicos de cabecera del PAMI, situación que ya generó conflictos con prestadores y reclamos en distintas jurisdicciones. A esto se suman, según el documento, demoras en cirugías, problemas de abastecimiento de insumos y dificultades en la atención geriátrica, lo que incrementa la presión sobre el sistema de cuidados para adultos mayores.
En el plano general, las organizaciones sostienen que el encarecimiento de los medicamentos, la caída del poder adquisitivo y la pérdida de cobertura por obras sociales configuran un escenario en el que el acceso a la salud se vuelve cada vez más restrictivo, trasladando mayores costos a los usuarios.
El comunicado también expresó preocupación por el posible debilitamiento de la Ley de Salud Mental, al advertir que un eventual cambio normativo podría afectar la estructura de atención comunitaria en un contexto de aumento de problemáticas de salud mental, especialmente en jóvenes.
En conjunto, las CTA interpretan este escenario como una tendencia de retracción del Estado en materia sanitaria, que —según su visión— podría derivar en un aumento de enfermedades no tratadas y en un deterioro general de los indicadores de salud pública. La advertencia se inscribe en un debate más amplio sobre el alcance del ajuste fiscal y sus efectos sociales en áreas sensibles como la salud.
