Acindar: La UOM paraliza la producción por despidos y malas condiciones laborales
La situación de Acindar refleja una problemática más amplia que afecta al sector metalúrgico y siderúrgico en Argentina, donde los trabajadores luchan por mejorar sus condiciones laborales mientras enfrentan una industria que atraviesa dificultades económicas y una creciente falta de consenso con los empleadores.

La planta de Acindar en Villa Constitución se encuentra en pleno conflicto tras una nueva ola de despidos masivos que afectó a alrededor de 70 trabajadores. En respuesta, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) local decidió activar medidas de fuerza, paralizando por completo la producción de la acería. El gremio denunció también que la empresa está implementando medidas extorsivas y condiciones laborales insostenibles.
El conflicto se originó cuando la empresa decidió suspender a varios empleados que participaron de asambleas, y posteriormente, despidió a otros bajo el argumento de acumulación de sanciones disciplinarias. Estas suspensiones y despidos han desatado un clima de tensión en la planta, donde los trabajadores aseguran que sus derechos laborales están siendo vulnerados.
Desde la UOM señalaron que la empresa, durante la última reunión paritaria, propuso un recorte de costos que afectaría directamente a los trabajadores, además de exigir cambios en las condiciones laborales. A pesar de las reuniones, las negociaciones no avanzaron y la situación se agravó aún más con la notificación de suspensiones sin goce de haberes, que comenzarán este lunes y se extenderán hasta el miércoles 29 de enero.
La UOM también criticó duramente a la empresa por la baja producción que atraviesa y que, según explicaron, fue utilizada como justificación para aplicar sanciones colectivas. «Las sanciones son colectivas, por lo que en este momento está paralizada la acería. Esto ya se veía venir, con sueldos debajo de la línea de pobreza», denunciaron desde el sindicato.
En los telegramas enviados a los empleados afectados por las sanciones, la empresa dejó una advertencia tajante: «Intimamos por la presente que cese este tipo de conductas, que provocan trastornos operativos a la empresa con consecuencias económicas». Además, amenazaron con despedir a cualquier trabajador que participe en futuras situaciones gremiales.
Por otro lado, Acindar está buscando modificar varias metodologías de trabajo, incluyendo la reducción de los tiempos muertos, el ajuste de los planteles laborales, el cambio en el régimen de turnos y feriados, y la implementación de suspensiones salariales con porcentajes inferiores a los acordados en años anteriores. Estas medidas, que la empresa justifica como necesarias para «ser más competitivos», han sido rotundamente rechazadas por el gremio, que las considera un ataque directo a la estabilidad y dignidad laboral.
La UOM, por su parte, exigió que no se avance en ninguna de estas medidas sin antes resolver el tema de la paritaria pendiente. “No se puede discutir ninguna de estas condiciones sin antes resolver la aplicación de la paritaria”, manifestó la Comisión Directiva de la filial Villa Constitución. En caso de no llegar a un acuerdo en la reunión programada con la empresa para este lunes, el gremio anunció que se llevará a cabo un cese total de actividades.
Este conflicto se enmarca también en una tensa negociación salarial, donde la Cámara Argentina del Acero ha rechazado establecer un aumento que contemple la inflación medida por el INDEC. La UOM también mencionó una reciente reunión con el Ministerio de Trabajo de la provincia, donde se propuso la licitación de obras públicas como medida paliativa, pero el gremio advirtió que esta solución no es suficiente para revertir la grave situación económica que atraviesa la industria siderúrgica en el país.
