Abuelas de Plaza de Mayo celebró el hallazgo de la nieta 139
Este descubrimiento se produce en el marco de la lucha incansable de las Abuelas por recuperar a los hijos y nietos de los desaparecidos durante la última dictadura militar en Argentina.

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, celebró el inicio del 2025 con una noticia que trae esperanza y justicia: el hallazgo de la nieta 139, quien es hija de Noemí Beatriz Macedo y Daniel Alfredo Inama, ambos militantes del Partido Comunista Marxista Leninista.
Carlotto reveló que la mujer nació entre enero y febrero de 1978, y que sus padres fueron secuestrados el 2 de noviembre de 1977. La incertidumbre persiste respecto al lugar de su secuestro, ya que no está claro si ella fue capturada en La Plata o durante el mismo operativo en Barrio Norte, Buenos Aires, cuando su madre estaba embarazada de seis o siete meses.
En su emotivo relato, Carlotto subrayó la perseverancia de las familias de los desaparecidos, recordando que la madre de Daniel Inama vivió toda su vida en La Plata, donde falleció en 2013, sin dejar de buscar a su nieto o nieta. «Inexorablemente, la verdad sobre los crímenes sigue saliendo a la luz», afirmó Carlotto, quien destacó la importancia de la lucha colectiva en este proceso.
La titular de Abuelas enfatizó que los avances en la búsqueda de justicia no habrían sido posibles sin el apoyo del Estado y la continuidad de las políticas de derechos humanos. «Es fundamental para terminar con delitos de lesa humanidad como lo son las apropiaciones de nuestras nietas y nietos», aseguró Carlotto, añadiendo que el papel de la Secretaría de Derechos Humanos es crucial para sostener estos esfuerzos.
Ramón Inama, hermano de la nieta recuperada, también compartió su emoción al respecto, calificando el hallazgo como «un acto de justicia y una reparación que no va a ser más incertidumbre». Aseguró que Noemí y Daniel siempre quisieron y desearon a su hija, remarcando la importancia de este reencuentro familiar.
El hallazgo de la nieta 139 representa no solo un triunfo en la lucha contra el olvido, sino un recordatorio de la necesidad de seguir trabajando por Memoria, Verdad y Justicia en Argentina. En este nuevo año, las Abuelas de Plaza de Mayo continúan su camino con la esperanza intacta y el compromiso renovado de que la verdad prevalecerá.
