16 de abril de 2026

A pesar de las restricciones en las fronteras, las migraciones desde África hacia Europa no paran

A pesar de los esfuerzos de la Unión Europea por fortalecer los controles migratorios y firmar acuerdos con países africanos para frenar las salidas hacia Europa, los flujos migratorios desde África no han disminuido, sino que se han desplazado hacia rutas alternativas, algunas más largas y peligrosas, según un informe del Centro Internacional para el Desarrollo de Políticas Migratorias (ICMPD), obtenido por ‘Euronews’.

Ph: Archivo

El análisis del ICMPD, que asesora a la UE y a los gobiernos europeos en políticas migratorias, revela que las medidas recientes no logran reducir la movilidad en su conjunto, sino que simplemente la redirigen.

La intensificación de los controles en las principales rutas migratorias ha provocado cambios en los caminos utilizados por los migrantes, quienes buscan vías menos vigiladas, lo que en muchos casos aumenta los riesgos y la duración de sus trayectos.

En los últimos años, la Unión Europea ha incrementado sus alianzas con países africanos como Túnez, Egipto, Marruecos, Senegal y Mauritania, comprometiéndose a reforzar los controles en sus fronteras para impedir las salidas irregulares hacia Europa. A cambio, la UE ha brindado ayuda financiera y ha invertido en proyectos de desarrollo y cooperación en estos países.

Asimismo, la UE ha revisado su marco legal de gestión migratoria con el Pacto de Asilo y Migración, un conjunto de leyes que busca unificar procedimientos en los Estados miembros y reducir las llegadas irregulares, logrando una disminución en los registros de entrada. Sin embargo, los expertos advierten que esto podría derivar en la aparición de nuevas rutas hacia Europa, especialmente si la inestabilidad en Oriente Medio continúa generando desplazamientos en la región africana.

El informe señala que, en 2026, las rutas migratorias podrían modificarse aún más, sin que necesariamente disminuya la movilidad total. La posibilidad de que migrantes africanos busquen destinos alternativos, como los países del Golfo, es real y podría traducirse en nuevos flujos irregulares hacia Europa. Actualmente, la ruta desde el Cuerno de África hacia el Golfo, pasando por Somalia y Yibuti, sigue siendo muy utilizada, con un aumento del 34% en salidas desde 2024 a 2025, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Las causas profundas de estas migraciones, como conflictos prolongados, inseguridad, crecimiento demográfico, crisis climática y recortes en ayuda humanitaria, siguen sin resolverse y continúan alimentando la movilidad. Aunque las cifras indican que en 2025 las entradas irregulares a la UE disminuyeron en un 26%, especialmente en la ruta de África Occidental, también se observa un cambio en los puntos de partida, con salidas desde Gambia o Guinea hacia las Islas Canarias, lo que aumenta la peligrosidad del tránsito marítimo.

Por otro lado, la vía del Mediterráneo oriental, desde Libia hacia Creta, ha mantenido su actividad e incluso ha registrado un incremento en 2025, demostrando que las rutas migratorias continúan adaptándose a las nuevas circunstancias y controles.

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