2 de junio de 2026

Cerca de 25 mil empresas cerradas en solo dos años, tres empresa por hora bajan sus persianas desde que llegó Milei

El escenario económico actual revela una de las contracciones más severas del entramado empresarial en la historia reciente de Argentina. Un dato alarmante, desde la llegada de Milei al poder, tres empresa por hora bajan sus persianas.

Según datos procesados por Fundar y organismos oficiales, el país atraviesa una crisis de sostenibilidad que ha diezmado el tejido productivo en un tiempo récord, operando bajo una lógica de ajuste que no encuentra precedentes similares fuera de periodos de emergencia global.

Entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, Argentina registró el cierre de 24.180 empresas. Este fenómeno no es un evento aislado de un solo sector, sino una erosión generalizada que afecta a la mayoría de las provincias y rubros estratégicos. Los datos específicos por industria subrayan la profundidad del impacto:

►Transporte y almacenamiento: 5.899 empresas cerradas.
►Sector inmobiliario: 3.439 empresas cerradas.
►Construcción: 1.947 empresas cerradas.

La magnitud del retroceso es tal que la tasa de cierres ya iguala a los registros más críticos de la pandemia, con la diferencia sustancial de que el contexto actual no responde a restricciones sanitarias externas, sino a la dinámica del programa económico vigente.

Solo en enero de 2026, se reportó un promedio alarmante de 70 cierres de empresas por día, lo que equivale a la desaparición de aproximadamente tres unidades productivas por hora.

Un modelo de ajuste sin precedentes

Analistas económicos coinciden en que se trata de la peor contracción para un inicio de gestión desde 2003. A diferencia de crisis anteriores donde hubo factores exógenos como el COVID-19, la actual destrucción de unidades de negocio se produce en un marco de caída sostenida del mercado interno y encarecimiento de costos operativos.

El informe resalta que este desmantelamiento afecta principalmente a las pequeñas y medianas empresas (pymes), que son el principal motor de empleo en el país.

El cierre de estas más de 24.000 firmas ha tenido un efecto dominó sobre el empleo formal, dejando a miles de trabajadores fuera del sistema en menos de 28 meses de gestión.

Sin un proceso de creación de nuevas empresas que compense la balanza, el stock empresarial argentino se encuentra hoy en niveles de vulnerabilidad extrema, comprometiendo la capacidad de recuperación futura del país.

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