15 de junio de 2026

A cuatro años del histórico ascenso de Mitre a la Primera B Nacional

A cuatro años de uno de los acontecimientos más importantes de su exquisita historia institucional y deportiva, el Club Atlético Mitre conmemora un nuevo aniversario del hecho que tanto soñó, el ascenso al B Nacional.

El hincha aurinegro soportaba estoico un invierno crudo en aquel 2017. La hoja del calendario marcó el 16 de julio; la brújula clavó Norte en la bella Mendoza. Se disputaba la vuelta de la final del Reducido del Federal A, por el segundo ascenso a la B Nacional de AFA.

La mañana amaneció petrificada, un manto blanco cubría cada rincón de la ciudad y el césped del estadio Victor Antonio Legrotaglie. El contexto se parecía más a un escenario bélico de la Segunda Guerra Mundial en suelo Soviético, qué a una cancha de fútbol. En cierta manera lo que vendría después sería una verdadera batalla.

Mitre aguardaba en la trinchera el embate enemigo; el triunfo 1-0 en la ida le daba una pequeña ventaja; David “La Bestia” Romero había marcado el 1 a 0 en Roca y 3 de Febrero. Era mínima pero sería fundamental.

El partido fue para el infarto desde el pitazo inicial; en el primer minuto, el Paraguayo Pablo Palacios Alvarenga marcó para los locales y dejó el marcador 1 a 0. La ventaja era cuestión del pasado, la serie estaba empatada y el peor escenario se dibujaba en el horizonte.

Aunque no hubo tiempo de lamentos, Mitre movió del medio y en la jugada siguiente, Joaquín Quinteros empató con un golazo; la garra del Tigre de la Roca estaba afilada y se venía una guerra sin cuartel.

A los 18 minutos la peor noticia, uno de los principales guerreros, afuera por lesión; “La Bestia” Romero dejaba entre lágrimas el terreno de juego. Esas manos mágicas del destino quisieron que en su lugar ingresara Adrián Toloza. A los pocos segundos escribió con versos, un poema al gol desde afuera del área; 2-1 (3-1 en el global) y el sueño estaba al alcance de un dedo.

Pero la tarde venía dura como el helado viento de Los Andes. Alos 23 minutos, Yair Marin conectó de cabeza tras un centro de Neri Espinoza y marcó la igualdad.

Esto motivó al Lobo, que sabe de luchas en la nieve y a los 36 minutos, Santiago Dominguez remató al poste izquierdo de Medina para marcar el 3-2. El primer tiempo se cerró con la incertidumbre dramática de saber cómo terminaría esta historia. Estaban como al inicio de la serie.

El entretiempo fue larguísimo, en Santiago del Estero, la angustia se paseaba por las calles y el corazón del barrio 8 de Abril parecía latir más despacio. El Dres. Castiglione ansioso descansaba del bullicio por un momento de los miles de hinchas que dijeron presente para ver el partido por pantalla gigante.
En el complemento la intensidad en el juego bajó. Esos 45 minutos finales fueron eternos; los dos entregaron todo en la primera parte y ahora ninguno quería perderlo por un error. Fueron escasas las situaciones y el epílogo de la tarde gritaba en cada rincón penales.

Ahora eran 11 los pasos que separaban a Mitre de la gloria. Cada remate escribió una historia, cada grito se transformó en un eco perpetuo. Fueron las manos santas del “Cabe” Medina las que concluyeron una temporada emblemática. El Tigre de la Roca ascendía a la segunda categoría del fútbol argentino.

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