Yasky expresó su firme rechazo a los despidos de trabajadores en la Secretaría de Derechos Humanos
El dirigente de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), Hugo Yasky, expresó su firme rechazo a los despidos de trabajadores en la Secretaría de Derechos Humanos, anunciados por el gobierno de Javier Milei el último día del año.

En un mensaje compartido a través de sus redes sociales, Yasky calificó esta medida de «acto de crueldad» y advirtió que busca socavar las políticas de Memoria, Verdad y Justicia que han sido pilares en la recuperación de la democracia tras la última dictadura militar.
Yasky subrayó que la decisión de despedir a estatales en un área tan sensible como la de derechos humanos no solo afecta a los trabajadores, sino que atenta contra el legado histórico del país. «Con despidos en la Secretaría de Derechos Humanos comunicados el mismo 31 de diciembre, el gobierno de Milei bate récords de crueldad», afirmó el secretario general de la CTA, quien extendió su solidaridad a los afectados por esta medida.
El dirigente sindical enfatizó la importancia de preservar la memoria histórica y los principios que guían las políticas de derechos humanos en Argentina, afirmando: «El Nunca Más y la memoria del genocidio son valores que no se pueden extirpar por decreto de la conciencia de nuestro pueblo». Yasky hizo un llamado a la ciudadanía y a los trabajadores a mantener viva la lucha por estos principios fundamentales.
Además, Yasky instó a la unidad y a la movilización en defensa de los derechos laborales y la política de derechos humanos. «Todos juntos a los estatales en la defensa de cada puesto de trabajo y de la política de Memoria, Verdad y Justicia que sostienen las trabajadoras y los trabajadores con su compromiso permanente», destacó, haciendo un llamado a la acción colectiva en un contexto de creciente tensión entre el gobierno y los gremios estatales.
La declaración de Yasky se produce en un clima de incertidumbre y preocupación por parte de los sindicatos, que han advertido sobre la posibilidad de despidos masivos y la desarticulación de áreas estratégicas del Estado. La CTA y otros gremios se preparan para organizar movilizaciones y acciones que defiendan los derechos laborales y la integridad de las políticas de derechos humanos en el país.
