Una familia porteña ya necesita más de 3 salarios mínimos para vivir
El desajuste entre los ingresos mínimos y el costo de vida refleja una creciente brecha económica en la Ciudad de Buenos Aires, que plantea serios desafíos para los hogares de ingresos medianos y bajos en la región.

La presión económica sobre las familias porteñas se intensificó considerablemente en los últimos meses. Según el Instituto de Estadística y Censos de Ciudad de Buenos Aires, el costo de la canasta básica para una familia tipo alcanzó los $929.845 en julio de 2024. Este monto no incluye el alquiler, que también ha tenido un aumento significativo durante el año.
Para evitar caer en la pobreza, una familia porteña necesitaba haber tenido ingresos superiores a los $929.845 en julio, mientras que para ser considerada de clase media, los ingresos debían superar los $1.450.239. Con el alquiler incluido, estos umbrales aumentan a más de $1.200.000 para no ser clasificado como pobre y a más de $1.900.000 para pertenecer a la clase media.
La canasta familiar de pobreza, que representa el costo básico necesario para una vida digna, experimentó un aumento del 4,4% en julio, elevándose desde los $890.590 del mes anterior a los $929.845 actuales. Este incremento refleja un aumento interanual impactante del 272,46%.
Por su parte, la canasta de indigencia también mostró un notable ascenso, pasando de $496.898 en junio a $521.602 en julio, lo que representa un incremento del 4,97% y un aumento interanual del 276,51%.
Estas cifras contrastan drásticamente con el Salario Mínimo Vital y Móvil, establecido en $262.432,93 por decreto del presidente Javier Milei, sin acuerdo en el Consejo del Salario.
Actualmente, se requieren dos salarios mínimos para evitar la indigencia y más de tres salarios mínimos para superar la línea de pobreza. Si se considera el costo del alquiler, una familia tipo necesita cerca de cinco salarios mínimos para no caer bajo la línea de pobreza.
