Una despedida histórica, en una jornada marcada por el respeto y la emoción
En medio de una movilización multitudinaria que desborda las calles de Avellaneda y alcanza distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, brindó un primer balance oficial sobre el operativo desplegado para acompañar el último adiós al referente del rock nacional.

La despedida de Carlos «Indio» Solari continúa este domingo en el Polideportivo Gatica de Villa Domínico con una convocatoria que ya forma parte de la historia. Miles de seguidores siguen llegando para rendir homenaje al artista, en una jornada atravesada por la emoción colectiva, el respeto y una organización que, hasta el cierre de esta edición, se desarrollaba sin incidentes.
Según detalló el funcionario, unas 200 mil personas ya habían pasado frente al féretro para despedirse personalmente del músico. Además, informó que el flujo de ingreso a la capilla ardiente alcanzaba las 15 mil personas por hora, una cifra que superó ampliamente las previsiones iniciales.
Para garantizar el normal desarrollo del evento, se desplegó un amplio dispositivo de asistencia integrado por personal de salud, bomberos y equipos de seguridad que trabajan de manera permanente acompañando a los asistentes. «Estamos viviendo una celebración popular con mucha responsabilidad y orgullo, cuidando tanto a quienes llegan como a los vecinos de Avellaneda», expresó Alonso.
Uno de los aspectos más destacados de la jornada fue el clima de convivencia que se mantuvo durante todo el día. Las extensas filas, que superan las 90 cuadras, se transformaron en un espacio de encuentro donde las canciones del Indio acompañan la espera y fortalecen el sentido de comunidad entre los seguidores.


Respecto al cierre del homenaje, las autoridades confirmaron que no existe un horario límite establecido. El operativo permanecerá activo el tiempo que sea necesario para que todos tengan la oportunidad de despedirse. La decisión final, señalaron, quedará en manos de la familia del artista.
Tras la incertidumbre y los momentos de tensión registrados en las horas posteriores al fallecimiento del músico, la jornada en Villa Domínico se convirtió en una muestra de respeto y afecto colectivo.
Sin incidentes y con una conducta destacada por parte de los asistentes, la comunidad ricotera escribe una nueva página en la historia cultural argentina, despidiendo a quien marcó generaciones enteras con su música y su legado.
