18 de abril de 2026

¿Un cambio de régimen en Venezuela? Los posibles escenarios tras la escalada entre Trump y Maduro

En los últimos meses, las decisiones diplomáticas, las acciones militares y las declaraciones de los líderes elevaron la confrontación a niveles sin precedentes desde hace años, poniendo en jaque la estabilidad de Venezuela y abriendo diferentes posibilidades sobre qué sucederá si Nicolás Maduro abandona el poder.

La creciente tensión entre Estados Unidos y Venezuela ha cambiado radicalmente el panorama político en la región, generando un escenario de incertidumbre sobre el futuro del país caribeño.

Desde las elecciones del año pasado, que llevaron a figuras opositoras como María Corina Machado a la clandestinidad y a otras como Edmundo González al exilio, Washington ha intensificado sus medidas: ofrece recompensas millonarias por la captura de Maduro, declara al Cártel de los Soles como organización terrorista, realiza operaciones en el Caribe y moviliza su flota militar en la región.

Donald Trump ha admitido públicamente que la CIA ha llevado a cabo acciones en Venezuela y ha amenazado con cerrar su espacio aéreo, incluso sorprendiendo con la revelación de conversaciones directas con Maduro.

Expertos como Carlos Malamud, del Real Instituto Elcano, advierten que la política estadounidense hacia Venezuela carece de una estrategia coherente, combinando impulsos, presiones internas y objetivos múltiples: mostrar fortaleza, luchar contra el narcotráfico y aislar a los aliados de Maduro en Cuba y Nicaragua. Sin embargo, descartan una intervención militar terrestre, señalando que otras opciones encubiertas, como bombardeos selectivos o sabotajes, son más plausibles, aunque con riesgos elevados.

Por su parte, Milos Alcalay, exviceministro venezolano, destaca que la designación del Cártel de los Soles como organización terrorista podría legitimar una intervención estadounidense, en un contexto donde Venezuela enfrenta un aislamiento internacional creciente y un rechazo latinoamericano a la dictadura. Los países del Caribe, afectados por el narcotráfico y la migración, también parecen alinearse con una postura más dura contra Caracas.

El equilibrio de poder se mantiene en una delicada «mesita de tres patas»: la seguridad nacional de EE.UU., la supervivencia del régimen de Maduro y la oposición fragmentada. Aunque un diálogo directo entre Trump y Maduro no es descartable, los expertos advierten que cualquier acuerdo debe incluir a líderes opositores como Corina Machado y Edmundo González, para evitar una transición caótica.

Mientras tanto, la sociedad venezolana vive entre la esperanza y el temor, consciente de que un error de cálculo en esta escalada puede desencadenar un conflicto armado de consecuencias impredecibles. La debilidad interna de la oposición y la incertidumbre sobre quién asumiría el control tras la caída de Maduro complican aún más la situación, dejando en el aire la gran pregunta: ¿qué pasará después de que Maduro deje el poder? La respuesta, aseguran los analistas, determinará si Venezuela logrará una transición ordenada o si se sumirá en el caos.

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